Invadiendo y conquistando mundos de anime, manga, videojuegos y demás con un sistema gacha de gatos.
Gloria a los Battle cats
Vivan los Battle Cats,
Victoria a los Battle cats.
¡¡¡Alaben a los MICHIS!!!
Ninguno de los animes, mangas, videojuegos y d...
En algún lugar desconocido, en el vasto e infinito espacio sideral, dos luces flotaban en el vacío. Eran enormes, majestuosas, incomprensibles para la mente humana. Su presencia trascendía el tiempo y el concepto mismo de existencia. Eran los Dioses Gemelos: el Dios de la Luz y el Dios de la Oscuridad.
La primera luz, brillante y cálida, irradiaba una paz ilusoria, como si estuviera en un sueño profundo. Su llama titilaba suavemente, sumida en una quietud casi eterna. La segunda luz, más oscura, más intensa, se movía con un aura siniestra. Se acercaba a su contraparte, como una serpiente que susurra tentaciones a su presa dormida.
"Ellos te olvidaron..." susurró la oscuridad con un eco que resonó en el vacío. "Los amaste, creíste en ellos... y ellos te traicionaron."
La llama del Dios de la Luz parpadeó, inquieta.
"Despertaste el fuego de la humanidad, les diste forma, un propósito, una oportunidad... ¿Y cómo respondieron?" La voz del Dios de la Oscuridad se deslizó suavemente por el cosmos, penetrando en la mente de su contraparte. "Te abandonaron. Se rebelaron."
La luz dorada tembló con un leve destello.
"¿Por qué sigues durmiendo? ¿Por qué no reclamas lo que te pertenece? ¿Por qué no haces que paguen?"
El espacio se estremeció levemente. La llama dorada crepitó, ardiendo más fuerte por un instante antes de volver a aquietarse. Pero la semilla ya había sido plantada. La idea comenzaba a crecer. El Dios de la Luz, aunque aún atrapado en su letargo, empezaba a recordar. Empezaba a dudar.
Mientras tanto, en un mundo lejano, muy por debajo de los cielos estrellados donde los dioses dormían, un nuevo jugador entraba en escena. Todo mientras observa la oscuridad crecer con una sonrisa... acompañada de su zumo de piña.
...
Capitulo 12: Beacon o Bacon?
Pov Kanchou
"Hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta, Hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta"
Era lo que se repetía en mi cabeza, mientras la voz de Ozpin resonaba en el auditorio. Si, maldito auditorio.
Cuando Ozpin dijo que entonces entraría a Beacon, pensé que sería fácil. Me inscriben, me meto a clase, me quedo en el fondo y nadie me notaría. Pero NO, Ozpin viene y hace toda una ceremonia para introducirme a nosotros. Si nosotros, en plural, yo Kanchou, Moneko, Valkyrie y la mas recién adquisición al imperio gatuno, The White Rabbit.
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