Anastasia:
Han pasado dos semanas y, para mi sorpresa, el chico de Instagram no ha vuelto a aparecer. Debería estar encantada de que finalmente me haya dejado en paz.
Pero hay algo que no termina de cuadrarme. Me deja un pelín rayada que haya desaparecido así, sin más, como si todo aquello nunca hubiera pasado.
-Se cansó de esperar a que tú le dieras bola y seguramente encontró a un hombre con el que le resultara más fácil -concluye Alexa mientras nos maquillamos.
-Querrás decir que una mujer -corrige Emily al salir del baño, envuelta en una toalla.
-No, Emily. Dije hombre -responde Alexa, mirándola por el espejo-. Si hubiera querido decir mujer, habría dicho mujer. Mi teoría está perfectamente clara.
-Igual da lo mismo -respondo con indiferencia mientras me aplico un poco de iluminador-. Supongo que hasta es mejor así. Si dejó de molestarme, me ahorro tener que denunciarlo y remover todo el asunto otra vez
Ellas no tienen que saber que acepté salir con ellas esta noche de Halloween porque quiero comprobar algo. La verdad es que quiero ver si aparece otra vez. Quizá se enoje al verme, quizá vuelva a escribirme o quizá simplemente siga desaparecido. No lo sé, pero necesito saberlo, llevo días pensando en ello.
Emily empieza a rebuscar entre las bolsas de disfraces que compramos hace unos días, sacando una prenda tras otra mientras murmura para si misma hasta encontrar exactamente lo que estaba buscando.
Alexa se pasa un vestido rojo por la cabeza y, cuando finalmente consigue sacarlo, tiene el cabello completamente despeinado. Me dedica una sonrisa traviesa.
-¿No sientes que a tu vida le hace falta un poquito de emoción? -me pregunta.
-Para nada.
-Por favor, Sia, quiero verte con alguien esta noche. - junta las manos suplicante-. Podemos encontrarte un Aladdín antes de que termine la fiesta.
Nos terminamos de maquillar y nos ponemos los disfraces. La habitación se llena de emoción mientras nos admiramos unas a otras con la misma energía que si fuéramos estilistas preparando modelos para una pasarela.
-No necesito que me busques marido cada vez que salimos de casa. -protesto
Suficiente tengo con las llamadas de papá, que parece creer que cada hombre con el que habla de negocios también puede convertirse en una posible pareja para mí. A veces parece que vive atrapado en la Edad Media. Jesucristo, solo falta que algún día me diga que ya encontró al hombre adecuado y que debería agradecerle por haberlo elegido por mí.
No creo que esté muy lejos. Ya cumplí los dieciocho y probablemente ya tenga varios nombres en mente y solo esté esperando el momento perfecto para soltarlos. Se me arma un nudo en el estómago.
-Vale, perdón -murmura Alexa, bajando la voz y dejando de sonreír.
Le resto importancia mírandome en el espejo. Si tan solo tuviera el cabello negro, el disfraz de la princesa Jazmín quedaría mucho más parecido al original.
Me pongo el tocado brillante sobre la cabeza y dejo que los adornos me caigan sobre la frente, mientras el velo rojo me cubre parte de la cara. Llevo un top corto rojo con un detalle dorado en el centro y unos pantalones anchos del mismo color. El cinturón dorado está lleno de pequeñas cadenas y gemas que suenan al moverme. Incluso me puse unas mangas largas que me cubren los brazos.
-Stasie, te juro que si yo tuviera esa cintura, saldría así todos los días -Alexa me mira con aprobación- Ni siquiera esperaría a Halloween para presumirla.
-Pareces salida de una fiesta en Agrabah -se ríe Emily -Anda, haznos una danza árabe.
-Págame.
-Aprovechada.
Alexa se coloca los cuernos rojos y posa frente al espejo conmigo.
-¡Foto!-exclama, levantando el celular.
-¡Esperen, por favor! -Emily se apresura a ponerse su disfraz.
Pero Alexa ya ha tomado la foto. Su disfraz de diablita roja le queda precioso y el rojo hace que su cabello negro resalte.
Emily se coloca detrás de nosotras y enseña los colmillos con una sonrisa exagerada. Se ha disfrazado de vampiresa y, según ella, es una vampiresa prostituta que cobra por dejar que Drácula se lo meta.
-¡Si tengo que volver a llamarlas se irán en Uber! -gritan afuera.
Las tres bajamos las escaleras casi a trompicones. Agarramos nuestras cosas y nos subimos rápidamente al auto. La mamá de Alexa nos mira por el espejo retrovisor con el ceño fruncido.
-¿Se puede saber por qué tardaron tanto? ¡Llevo llamándolas un buen rato! -nos regaña.
-Lo siento, madre -se disculpa Alexa ocultando una sonrisa, la pellizco y hace una mueca
-Espero que no hagan nada ilegal está vez, chicas.
-"Ilegal" es una palabra muy fuerte -dice Alexa con falsa inocencia.
-Yo diría "divertido" -añade Emily.
Muerdo mi labio y deslizo el dedo por la pantalla. Cierro Instagram y respiro hondo.
No es que me importe. No es que me importe.
-Oye, Emi -digo, tratando de sonar casual-. ¿Qué tal si nos tomamos otra foto?
-¿Una foto? ¿Desnudas?
-Que asco - le doy un codazo en el brazo.
-Vale.
Saca el teléfono, lo ajusta con sus dedos, y de inmediato se coloca junto a mí, preparando la cámara. El flash estalla en la oscuridad del auto, y Emily mira la foto con una sonrisa satisfecha.
-¿Cuántos seguidores crees que gane cuando subas esa foto?
-Ojala no ganes ninguno -gruñe Alexa.
Subo la foto y, en menos de un minuto, ya está llena de corazones, comentarios y un par de likes.
Estoy acostumbrada a tantos números y nunca me ha importado, pero espero que el desocupado de mi acosador la vea. ¿Cómo era el dicho? Se puede mirar, pero no tocar. No va a seguir siendo más que uno de mis tantos fans que quieren probar el sabor de una Wistanley. Lástima que, por mucho que me divierta la idea de provocarlo, no tengo intención de darle nada más que una buena vista.
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Bajo tu Dominio [LIBRO #1]
Storie d'AmoreDicen que el odio y el amor son lo mismo, y yo la odio tanto que necesito ser el aire que respira. Si ella es mi perdición, me aseguraré de que no le quede un gramo de voluntad propia, hasta que su única religión sea vivir y morir bajo mi dominio.
![Bajo tu Dominio [LIBRO #1]](https://img.wattpad.com/cover/378382649-64-k4227.jpg)