Hinata se encontraba al borde de la aldea, el viento acariciando suavemente su oscuro cabello. La pérdida de Naruto había dejado un vacío en su corazón que las palabras no podían describir. Aún podía recordar vívidamente la primera vez que lo había visto, un chico solitario con ojos azules brillantes que irradiaban un espíritu indomable. Siempre estaba tan lleno de vida, siempre esforzándose por demostrar su valía. Ahora, esa luz se había extinguido, y todo lo que le quedaba eran los recuerdos.
Las lágrimas se acumularon en sus ojos de lavanda pálida, pero no las dejó caer. Siempre había admirado la fuerza de Naruto, su determinación inquebrantable. Ella también quería ser fuerte, por él. Sin embargo, el dolor era abrumador. Juntó sus manos, sintiendo el frío de su ausencia penetrar en sus huesos.
"Debería haber estado allí", se susurró a sí misma, la culpa carcomiéndola. "Debería haberlo protegido..."
Las palabras sonaban vacías, y el mundo parecía más apagado sin él. Por un momento, Hinata se permitió recordar los sueños que tenía: de estar al lado de Naruto, de un futuro en el que pudieran estar juntos. Pero ahora, esos sueños no eran más que polvo, dispersados por los crueles vientos del destino.
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Los puños de Lee golpeaban el poste de entrenamiento, cada golpe más fuerte que el anterior. El sudor caía de su frente, y sus músculos gritaban en protesta, pero no se detenía. No podía detenerse. El recuerdo de su última batalla con Naruto jugaba en su mente, un recordatorio de la fuerza a la que se había enfrentado. Naruto había sido un oponente formidable, y Lee había esperado con ansias el día en que volverían a luchar. Pero ahora, ese día nunca llegaría.
Dio una última y poderosa patada al poste, rompiéndolo. Respirando pesadamente, Lee se quedó quieto, su corazón pesado con tristeza. Naruto lo había impulsado a hacerse más fuerte, a nunca rendirse, tal como él lo hacía. Pero ahora, la idea de que nunca más podría desafiar a Naruto pesaba mucho sobre él.
"¿Por qué tuviste que irte, Naruto?" susurró Lee, su voz llena de tristeza. "Quería luchar contigo de nuevo, para demostrar mi fuerza".
Pero esa oportunidad se había ido, y todo lo que Lee podía hacer ahora era honrar la memoria de Naruto haciéndose más fuerte, tal como Naruto lo habría querido.
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Kakashi estaba de pie en silencio frente a la tumba de Naruto, su único ojo visible lleno de una profunda tristeza. La culpa lo carcomía, un recordatorio constante de que había fallado.
"Si solo te hubiera seguido, Naruto..." murmuró Kakashi, su voz apenas audible.
Se culpaba a sí mismo por no haber estado allí cuando más importaba. El peso de su fracaso era insoportable, y lo aplastaba desde dentro. Kakashi suspiró profundamente, colocando una mano sobre la fría piedra.
"Lo siento, Naruto", susurró, su voz cargada de emoción. "Debería haberte protegido. Debería haber estado allí".
El silencio del cementerio no ofrecía consuelo, y Kakashi sentía el vacío de la pérdida. Todo lo que podía hacer ahora era llevar la memoria de Naruto con él, un recordatorio constante del precio de su fracaso.
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Shikamaru estaba acostado en el porche, mirando las nubes mientras flotaban perezosamente por el cielo. La pérdida de Naruto pesaba mucho sobre él, y por una vez, las nubes no le brindaban ningún consuelo.
Suspiró profundamente, deseando paz, no solo para él, sino para Naruto. "Espero que hayas encontrado algo de paz, Naruto", murmuró Shikamaru, su voz suave y reflexiva. "Te lo mereces".
El pensamiento lingeró en su mente, las nubes arriba parecían hacer eco de sus sentimientos.
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Choji estaba sentado en la esquina del restaurante de barbacoa, mirando la comida frente a él, pero no podía obligarse a comer. La pérdida de Naruto lo había golpeado más fuerte de lo que esperaba. Siempre había pensado en Naruto como alguien que siempre estaría allí, alguien que nunca se rendiría. Ahora, se había ido, y la realización dejó a Choji sintiéndose vacío.
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Naruto: El Honrado
ActionPene obtiene los poderes de su vida pasada después de ser apuñalado en la garganta por Orochimaru. Créditos a @CEtramdiRaizel-Sama.
