Capitulo 42

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Anastasia:

¿He nombrado a Samuel?

Vale, creo que no. No es que haya pensado en él en todo este tiempo, pero ahora que lo veo…

Vaya.

Sigue igual. O no. Tal vez solo lo idealicé tanto en mi cabeza que ahora parece un completo desconocido.

—¿Es Samuel? —escucho la voz de Nemesia a mi lado.

No necesito mirarla para saber que me está viendo con esa expresión de “¿y bien?”.

Asiento lentamente.

—Sí.

Mi primer amor.

Mi primer beso.

Mi primer todo.

Y también el primer hombre que rompió mi corazón.

Samuel se detiene a unos metros de nosotras. Sus ojos me recorren con una mezcla de sorpresa y algo más que no termino de descifrar.

—Anastasia…

Mi nombre en su boca suena como un eco lejano.

Hace tanto que no lo escucho que por un segundo, y solo por un segundo, una parte estúpida de mí siente que debería sonreír.

Pero no lo hago.

—Samuel —respondo

titubea, como si tuviera mil cosas que decir y no supiera por dónde empezar.

Yo sí sé por dónde empezar.

Por ninguna parte.

—¿Qué haces aquí? —pregunto con una calma forzada.

Se pasa una mano por el cabello, ese gesto  antes me parecía encantador y ahora solo me parece una mala imitación de un recuerdo.

—Escuché que habías vuelto… quería verte.

Quería verme.

Traducción: su conciencia lo carcome y ahora quiere comprobar si todavía soy la misma chica que dejó atrás sin mirar atrás.

—Bueno, ya me viste —respondo, encogiéndome de hombros.

Parece sinceramente confundido por mi indiferencia.

—Anastasia, yo…

Nemesia se cruza de brazos a mi lado, observándolo con una ceja alzada.

—¿Qué se supone que tienes que decirle después de años?

Samuel la mira incómodo.

—Esto es entre Anastasia y yo.

Nemesia resopla, claramente sin intenciones de moverse.

—No, esto es entre un tipo que se fue sin decir nada y mi hermana que tiene mejores cosas que hacer que escuchar excusas.

Sonrío internamente.

Mi hermana es la mejor.

Samuel suspira y me mira otra vez.

—Por favor, solo dame cinco minutos.

Cinco minutos no cambiarán el pasado.

—Bien —susurro.

Samuel exhala aliviado. Nemesia suspira a mi lado, cruzándose de brazos con una expresión de fastidio. La conozco lo suficiente para saber en qué está pensando.

"Ana es demasiado buena. Demasiado blanda. Demasiado tonta."

Y tal vez tenga razón.

Tal vez debería ignorarlo, levantarme y hacer como si no existiera.

Bajo tu Dominio [LIBRO #1]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora