【08】

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Jisoo estaba recargada contra los casilleros, con los brazos cruzados y la mirada algo perdida en el pasillo que poco a poco se llenaba de estudiantes

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Jisoo estaba recargada contra los casilleros, con los brazos cruzados y la mirada algo perdida en el pasillo que poco a poco se llenaba de estudiantes. El murmullo habitual de la mañana pasaba casi desapercibido para ella, aunque a su lado, Nayeon y Jennie hablaban con ella en voz baja, intentando no presionarla, pero tampoco ignorarla.

- Entonces... ¿Te lo dijo así, sin más? - Preguntó la de mechas, con el ceño fruncido mientras sacaba algunos libros de su casillero. No era una sorpresa para ella escuchar cosas hirientes acerca de la madre de Jisoo, pero no por eso dolía menos.

- Como si me estuviera avisando del clima. - Respondió la pelinegra, bajando la vista y revolviendo entre sus cosas. - Ni siquiera fue con rabia, fue... Eso, normal; como si fuera lógico.

- No es más que una idiota... - Murmuró Im, más para sí misma, cerrando la puerta del casillero con fuerza. - Tú no tienes que cargar con eso, lo sabes, ¿no? No está bien que haga esos comentarios y, mucho menos que tú te los tragues como si fuera tu culpa.

- Ya lo sé... - Respondió la mayor, en voz baja. Sus dedos jugaban con una hojita suelta en la carpeta que sostenía. No parecía muy convencida, pero tampoco quería discutir.

Hubo una pausa. El silencio entre las tres era cómodo, pero cargado de una complicidad vieja, de esas que no necesitan explicaciones para entender el peso de una mirada.

Jennie la observó un momento más y luego sonrió apenas al percatarse de algo.

- Aun así, te ves un poco menos... Azul hoy.

- ¿Azul? - Repitió Jisoo, alzando una ceja con un dejo de burla.

- Sí, ya sabes, cuando estás toda apagada y seria. Hoy... No sé, tienes como un puntito de un color distinto. Algo raro.

- Se llama maquillaje, Jennie.

- No, idiota. Es otra cosa - Intervino la castaña con una sonrisa. - ¿Qué fue? ¿Ese gato volvió a entrar por tu ventana? ¿Alguien se cayó por las escaleras y lo viste? ¿O acaso alguien te alegró la noche?

Jisoo intentó disimular, pero fue inútil. Una pequeña sonrisa se le escapó, tan rápida que casi parecía un tic, pero ambas fueron capaces de notarlo al instante.

- ¡Ajá! - Festejó la de ojos gatunos, apuntándola con una mirada acusadora-. ¿Qué fue eso? ¡Confiesa ya!

- No es nada... - Respondió la mayor, volviendo a su tono bajo, aunque con los ojos aún un poco brillantes.

- Fue esa chica, Chaeyoung, ¿no es así? - Dijo Nayeon con la certeza de quien no necesita pruebas, alegrándose al ver ese apenas perceptible rubor en su amiga. - ¡Sabía que tenía que ver con ella! ¡Siempre es ella últimamente!

- Solo... - Jisoo dudó un segundo. - Fue la única que me vino a la cabeza. Estaba muy mal y... No sabía qué hacer. Le mandé un mensaje sin siquiera pensarlo.

•  𝐋𝐚𝐛𝐢𝐨𝐬 𝐚𝐠𝐫𝐢𝐞𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬  •Donde viven las historias. Descúbrelo ahora