- ¡Mamá! Mira lo que he hecho hoy con Papá en el obrador - dijo el joven con alegría y un notable orgullo en su voz-
-¿A ver? Bonito pastel - dijo Katia con asombro al ver el amasijo de masa de repostería con intento de forma antropomorfa en las manos de su hijo, que ya sumaba 10 años-
- Como es el primero que hago y me sale taaaan bien lo voy a guardar y le pondré nombre. Será mi mejor amigo. ¿Te parece bien mamá? Pero no te pongas triste, tu siempre serás mi mejor mamá del mundo entero -dijo justo antes de saltar a darle un beso en la mejilla-
- Claro que sí querido, vete a jugar con tu nuevo amigo - le palmeó la espalda, y el niño salió corriendo hacia el patio interior de la casa-
Katia miró con nostalgia a su hijo, su pequeño. Los últimos años fueron los más felices de su vida, aunque no los más fáciles. La primera noche después del parto, fue depositado en una cuna de madera de serbal especialmente tallada para la protección ante amenazas mágicas ( los bohemios eran muy supersticiosos por aquél entonces) De madrugada, sobre la hora que tendría que estar llorando como un condenado para ser amamantado, Eric se levantó y encontró a su pequeño completamente morado y frío, envuelto entre mantas. Debido al estatus de la familia, el primer médico disponible estuvo allí en apenas una hora, pero el niño estaba muerto.
La casera, una francesa bajita, rubia y gordita llamada Melisànde , que había sufrido lo insufrible durante su vida , tomó la decisión de tomar el cadáver y dejarlo en las cocinas hasta el correcto entierro del mismo.
Y las horas pasaron. Y la inconsolable Katia cayó dormida en un extraño bucle de lágrimas y lamentos. Al amanecer, un latigazo la abatió de arriba a bajo y la urgió a abrir los rojos e hinchados ojos.
Pasos, pasos y ruido de cacerolas, lo normal cada mañana. Pasos, pasos y cacerolas. Pasos, pasos y ... ¿Gritos de bebé?
Apresuradamente, bajó tres tramos de escaleras para encontrar un corro de sirvientes y miradas curiosas en torno a Melisànde que sujetaba a Marius con sorpresa en el rostro.•••••••••••••••••••••••♦•••••••••••••••••••••••
Katia agitó la cabeza y se repasó el intrincado recogido de pelo para volver al presente y la evitar que los recuerdos la embargasen. Se sacudió la falda de bordado y emprendió con paso seguro aquel camino tan conocido hacia el puesto de trabajo de su marido.
Pese a ser una mujer con fama de estricta y cuadriculada, eran aquellos cortos momentos sus favoritos, cuando podía dejar su imaginación volar y no dejarse llevar por las preocupaciones. Así se le hizo el camino ridículamente corto y apenas llegó, se recompuso en su postura y acudió con pasos cortos y un tintineante movimiento de trasero a hablar con Eric.- ¡Amor! Que bella estás esta mañana, tanto que los pájaros se inclinan ante ti y las sirenas quedan prendadas de tu rostro -dijo con una cómica reverencia, puesto que él nunca tendió a ser demasiado romántico- Ahora el príncipe de cuento se inclinará y besará a la princesa para hacerle ver su eterno y sacrificado amor. -se inclinó sobre ella hasta que un dedo índice le separó de su trayectoria-
-¿Con esas hechuras? ¿Lleno de harina y sudor? Ni loca esta princesa besará al sapo -respondió divertida- Y ahora ... ¡Píllame si puedes! - se recogió la falda y hechó a correr entre las mesas de trabajo
-Este sapo no perseguirá a nadie hasta que no tenga su beso -dijo imitándola y fingiendo un puchero con los labios-
- Ven aquí tonto - le agachó y le dió un suave beso en la punta de la nariz, apenas el último sitio limpio todavía. Riendo feliz, la aupó en sus brazos y ambos giraron como peonzas hasta caer al suelo hechos un nudo
•••••••••••••••••••••••♦•••••••••••••••••••••••
-Venga Marius, hora de dormir - le dijo Eric a su rebelde hijo, que corría de un lugar a otro con su monigote de masa-
-¿Tan temprano? Ni Philippe ni yo tenemos sueño
- Pero tu madre y yo estamos cansados y necesitamos descasar para trabajar otro dia, así que chitón.
- Vaaaale -respondió, arrastrando las palabras y los pies- Buenas noches papá.-Buenas noches hijo
Y esas fueron las últimas palabras en la casa antes de que ocurriese el suceso, para algunos milagro y para otros maldición, que hizo que todo el mundo supiese lo diferente que era al resto.
|||||||||||||||||||||||||||||||||
Nota de la autora:
Siento mucho la tardanza de este capítulo, pero estamos en verano y he tenido que ir a hacer varias actividades como campamentos y cursillos intensivos, pero ya estoy de vuelta y 100% activa.
Espero que os esté gustando mi novela y os invito a mandarme por mensaje privado cosas que creáis que pueden ser mejoradas o que creéis que pasará con la trama.
No olviden votar/comentar y compartir la novela con sus amigos.
Les quiere,
LunaOjo5558

ESTÁS LEYENDO
Sensaciones de la vida de un Muerto
Historical FictionMarius Woodgate nació con unas extrañas características en el seno de una familia tradicional londinense. Tras una serie de desgraciados sucesos, vio su vida truncada por la mitad y decide acometer un desarrollado plan de venganza que incluye magia...