Abriendo los ojos de manera abrupta y con la frente llena de sudor Kotonoha respiraba de forma pesada. Paso su mano por la frente en un intento de limpiar su sudor. Parpadeo por unos momentos intentando adaptarse a la iluminación de su cuarto.
Se quedó con la mirada perdida por unos instantes hasta que el sonido de su alarma volvió a llamar su atención.
Sintió una abismal tranquilidad al ver el día y la hora, había sido únicamente un sueño. Pero además de sentir tranquilidad igualmente se sintió abrumada. ¿Qué tan marcada esta la otra superiora, Osagari, en su mente para que tenga esta clase de sueños?
Como cualquier otro día preparo el desayuno de su hermana menor y se dirigió a la estación.
Todo el camino su mente fue reviviendo una y otra vez el final de aquel sueño. Quisiera poder olvidarlo como normalmente olvida cualquier sueño, pero se sintió tan real. A la distancia vio a Erika esperándola dentro de la estación, pero cerca de la entrada.
De vez en cuando Erika volteaba a ver hacía el exterior buscando a su amiga cuando finalmente la vio entrando a la estación.
—Buenos días.
Kotonoha hizo una reverencia.
—Buenos días, superiora —le miro de reojo, su paranoia se vio disminuida al ver el contraste de Erika de su sueño a la vida real.
—¿Primera vez viajando con amigos en el tren?
—Algo así —sujeto su portafolio con fuerza —. ¿No le fue difícil venir? Espero no haberle causado problemas.
—No tanto, pude dormir un poco —se río —, aún no puedo recuperar mis horas de descanso. Tú te ves bien, Katsura.
—Suelo despertar a horas tempranas del día, todos los días. Igualmente voy a dormir temprano, supongo que por eso no tengo problemas de sueño.
Se oyó la alerta del tren acercándose. Erika se movió unos centímetros hasta que fue detenida por Kotonoha al ser sujetada de la manga de su uniforme. Por unos momentos Erika la volteó a ver confundida hasta que llegó el tren a la estación.
Durante el viaje Erika le dio su espacio a Kotonoha para leer.
—El momento más horrible del día, entrar a clases —Erika soltó un suspiro —. Entonces donde comeremos el día de hoy.
—¿Dónde? En... en donde siempre.
—¿No quieres cambiar de sitio? No se cual obstinadas estén Nagisa y Kobachi para que entres en su pequeño grupo. A menos que quieras estar en el riesgo de ser hostigada por ellas dos podríamos quedarnos ahí. O podríamos ir a otro lugar... la biblioteca o el tejado, por ejemplo.
—¡No! —exclamo, desorientando a Erika —. Son lugares muy comunes para ir a comer, ¿cierto? Sería más probable encontrarlas ahí.
—Tiene sentido —sujeto su barbilla y se mantuvo en silencio durante unos segundos —. Supongo que es buena idea.
Durante las clases parecía ser que Kotonoha era la única que atendía al completo lo que se estaba enseñando en el momento. Tomando notas, subrayando información importante y poner marcados o separadores en las hojas. Todos sus compañeros le veían como alguien extraña por esa dedicación, posible complemento a su propio exilio social.
Esta conducta solía hacerla blanco fácil para ser molestada, pero parecía ser que en este lugar no le prestaban tanta atención, al contrario, la impresión que tenía era que varios alumnos tenían estas costumbres que se volvió algo común.
De vez en cuando durante el cambio de clases miraba a la representante, no aparentaba el hecho que no sabía qué hacer en ese puesto, pero todo el grupo parecía estar feliz con ella. Seguramente si ella hubiera vuelto a tener ese puesto la cosa hubiera sido diferente. Como representante escolar en Sakakino cumplió con todo lo que se le ordenaba desde el consejo, incluso de sus compañeros de curso, aun así, nunca encajo. No conocía el motivo o la razón y solo sabía que ese era el día a día en aquel lugar desde la ceremonia de bienvenida.
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Nuestro hermoso amanecer
FanfictionSCHOOL DAYS X KAGUYA SAMA LOVE IS WAR Desde que me inscribieron a mi nueva escuela sabía que yo no podría encajar. Pensé que al paso del tiempo mis compañeros me empezarían a ver como una igual con el paso del tiempo, lastima que eso nunca paso. Po...
