4. Otro día más

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Duván camino con cautela por el patio del colegio mientras buscaba un lugar donde esconderse y estar el receso, en momentos como esos odiaba ser parte de la famosa familia Reyes Elizondo, dueña de más de la mitad de San Marcos, dueños de las mejores haciendas y con hijos que eran de admirar empezando por el gran Andrés Reyes Elizondo, el número 01 durante su paso por el colegio y ahora en la universidad, y que no conforme con ser el mejor academicamente también lo era como atleta y músico; "Duván, ¿y cómo está Andresito", "Duván, al ritmo que vas seguirás los pasos de Andrés", "Duván no cualquiera tiene el privilegio de ser familia del joven Andrés Reyes Elizondo"; esos y más comentarios recibía casi a diario en su colegio sin contar los que recibía de sus padres.

No odiaba a su primo, claro que no, pero si odiaba que sus padres quisieran que él fuera la competencia de Andrés, y lo tenía más que claro porque le contabilizaban el tiempo que gastaba haciendo trabajos, debía estudiar cultura general, finanzas y hasta pensaban en meterlo a estudiar mandarín, si mandarín, sabrá Dios para qué, odiaba tener que ser el niño perfecto, el que se dormía a las 9, no sabía que era usar corrector ni borrador, el que teniendo ocho años y debía comportarse como un joven de 18 años, en momentos como esos solo quería tirarse de un barranco y morir ahí.

(...)

Catalina y Alejandra no dejaban de verse mientras la profesora de química iba llamando grupo por grupo para darles la nota del informe de laboratorio, la joven deseaba con todo su corazón obtener una buena nota pues sabía que de ello dependía que pudiera ganarse una beca para continuar estudiando en aquel colegio, el ingreso había sido fácil porque su madre había dado parte de su liquidación para pagar el ingreso pero ella sabía que las mensualidades las podía dejar en bancarrota si es que se podía más.

-Catalina, con esta nota cerramos el período y con eso puedes pasar a coordinación para hablar sobre tu beca, felicitaciones - Le comentó la docente al entregarle su informe

-¡Gracias! - Dijo recibiendo su trabajo

-¡Lo lograste! - Felicito Alejandra regalándole un dulce a su amiga

Alejandra sin duda era la amiga que la pequeña Catalina tanto necesitaba, era una joven sencilla que pese a pertenecer a una de las mejores familias del pueblo no se fijaba en clases sociales, que siempre buscaba ayudar a los más necesitados, era tan sencilla que Catalina pensaba que si ella fuese de esa misma clase social le gustaría ser así como su amiga, y bueno, soñar no cuesta nada.

(...)

Juan David camino desganado mientras vigilaba el entrenamiento de los caballos, aunque amaba los animales no estaba a gusto en ese momento, pocos sabían lo que odiaba la situación que se había desencadenado por el robo de Gabriela, por más que fuera el mayor le molestaba el hecho de que ni a su edad lo dejarán hacer lo que le gustaba, ¿Él qué culpa tenía que se hubieran robado a la pequeña infante cuando no era más que su prima? A veces deseaba que ella nunca hubiera nacido porque así no se la hubieran robado y él no estaría sufriendo y podía sonar como el peor de los familiares pero la verdad estaba cansado de semejante situación.

-Juan David, papá te está llamando - Le dijo León mientras él caminó hacia su padre

-Hace rato que te estoy llamando, ¿En qué andas pensando canijo? - Preguntó Juan

-En todos menos en estar aquí, odio esta situación, ya soy mayor de edad, tengo 21 años y me siguen tratando como un niño, maldigo la hora en qué nació Gabriela, porque por su culpa se nos daño la vida - Soltó antes de recibir una cachetada de parte de su padre

-EN TU VIDA, VUELVE A DECIR ESO Y NO HABRÁ PODER EN EL MUNDO QUE TE QUITE LA CULPA QUE VAS A SENTIR, GABRIELA REYES ELIZONDO ES PARTE DE ESTA FAMILIA AUNQUE NO ESTÉ EN CUERPO, ESA PEQUEÑA FUE LA CURA QUE TUS TIOS Y YO TANTO NECESITÁBAMOS Y NUNCA LA VAMOS A OLVIDAR - Soltó el mayor antes de subirse al caballo y salir del lugar

𝐌𝐞𝐫𝐚𝐤𝐢Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora