Casi dos semanas después de no salir ni hacer nada, solo conversar e ir a clases con Natalia, me encontraba sola en casa viendo películas en Netflix.
Alguien toco mi puerta.
Agh.
¿Saben a quien me encontré?
Pues a la tal Anne, la que le beso ese día.
Y a Axel, ambos parados en frente de mi casa.
Algo muy extraño.
-¿Que quieren?
-Hablar contigo Maite. --Hablo Anne.
-Yo no quiero.
Ellos suspiraron, acercándose a mi.
-Aléjense chicos.. Hablo enserio.
-Tienes que dejarnos hablar.
-Bien, pero no mas de 10 minutos, vengan.
Así que entramos a mi casa, ellos callados siguiéndome el paso. Nos sentamos en el sofá.
-Hablen.
Anne suspiro y se refregó la cara con ambas manos, luego me miro.
-No me gusta James. -Suspiro y continuo.- Solo convencí a mi primo, ósea Axel, de separarlos, es que los veíamos siempre pasando por ahí todo tiernos y nosotros sin nada, que nos dio gusto hacerles pasar un mal rato, y creo que eso estuvo mal de nuestra parte, por eso estamos aquí.
-¿Eso es todo? ¿No piensas decir nada Axel?
Cuestione, estaba molesta, muy molesta.
Silencio. Nadie hablo.
-Bien, pueden irse, pero antes, ¿están felices ahora que James y yo terminamos?
-No. --Respondieron al unísono.
-Bien, ¿James sabe de esto?
-No, ahora vamos para allá.
-Olvídenlo, yo iré.
-¿Estas segura? --Hablo Axel.
-Si, muy.
Se levantaron el sofá y me miraron.
-De verdad lo sentimos Maite, no pensé que fuera a mayores.
-Anne, me estas colmando la paciencia, estoy tratando de controlarme y no estrangularte con mis propias manos aquí mismo por que besaste a mi chico.
Estaba muy furiosa.
-Lo siento..
-Largo.
Así que los bote de mi casa, no sin antes advertirles que no volvieran a hablarme a mi o a James, y que no les dijeran nada, de eso me encargaría yo.
Entre a la casa y me puse mis vans negras. Estaba en ropa de estar en casa pero no importaba. Agarre mis llaves apagando la tv y salí a casa de James.
