Autora: LO PROMETIDO ES DEUDA, AQUI TIENEN PESCADORAS Y PECADORES QUE SON FIELES CREYENTES DE ESTA HISTORIA QUE ME SAQUE DEL LUGAR MÁS RECÓNDITO Y RETORCIDO DE MI IMAGINACIÓN.
Nota: ═════════•°•⚠️•°•═════════ Si ven que ya no uso tanto (𝚎𝚜𝚝𝚊 𝚕𝚎𝚝𝚛𝚊) es porque quiero facilitar mi proseso de escritura para no estar cambiando tanto las tipografías.
Además al final del capítulo les comento sobre algo que llevaba tiempo planeando, incluso antes de desaparecerme 😇.
POST: me da miedo la familia Zoldyck xD 😭.
Pero también los amo asique ni modo🙈✨.
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Narra T/N:
El nudo en la garganta antes del baño se había disuelto, reemplazado por una calma tensa. No era la paz de la resignación, sino la quietud que precede a la tormenta, o mejor dicho, a una negociación crucial. Me observé en el espejo. La camisa blanca, de corte impecable, hablaba de una sencillez estudiada, de alguien que no necesita adornos para destacar. Los pantalones de vestir negros, de talle alto, definían mi silueta con una elegancia sobria, casi marcial. Este no era un atuendo para complacer, sino una declaración silenciosa de respeto hacia mí misma.
No era una Zoldyck, ni pretendía serlo. Mi linaje era diferente, sería una Parker por y para siempre, mis fortalezas residían en un terreno que ellos quizás no valoraban, pero que yo sabía que Illumi sí.
Mi compostura, mi capacidad de análisis, mi inquebrantable voluntad... eso era lo que traía a la mesa. No me doblegaría ante su casta, ante su poderío. Tal y como lo marcaba el título. Era un enigma para ellos, una variable inesperada en sus cálculos. Y esa incertidumbre era mi mayor baza.
Cepillé mi cabello con lentitud, cada movimiento deliberado. No necesitaba maquillaje llamativo; la claridad de mi mirada sería suficiente. Unos discretos pendientes eran el único accesorio, un brillo sutil que no distraía. Estaba lista. No para someterme, sino para presentarme como igual, como la persona que había capturado el destino de su hijo de una manera que ninguna otra había logrado.
La espera no me impacientaba. Sabía que el protocolo Zoldyck tenía sus propios tiempos. Me permití observar la habitación, ahora bajo una luz más fría de la mañana. La austeridad seguía presente, pero ya no la sentía como una amenaza, sino como un reflejo de una mentalidad diferente. Yo tenía mi propia "riqueza": mi independencia, mi pensamiento crítico, mi capacidad de dominar la situación bajo condiciones impuestas por un apellido.
Un suave toque en la puerta resonó en el silencio. Era el momento. Respiré hondo, no por nerviosismo, sino para centrarme.
T/N:Adelante. *dije, con una voz tranquila pero firme*.