Cap 32

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Por poco y dejo está mierdita de historia de lado JAUSKAJUAAJ... ola


La expresión de USA también se volvió más seria, Perú solo se espanto al notar eso, pero se confundió al notar los labios de su pareja temblar.

USA: hablas en serio, honey...? —pregunto con voz temblorosa, aún tratando de mantenerse serio—

Perú solo asintió con su cabeza, aún algo desconfiado, pero eso acabo cuando vio unas lágrimas resbalarse por las mejillas del mayor, lo que lo llamo a retirarle los lentes de sol, viendo aquellos ojos azules que tanto le gustaba, aunque también ese líquido negro era lindo...

Una sonrisa se formó en el rostro de Perú, se sentía completamente aliviado estaba feliz, también vio a USA sonreír.

USA: aagh.. cómo te amo, My little start...— no podía dejar de mirar los lindos ojos de su novio, estaba demasiado felíz.—

Perú: yo también te amo, estrellitas... —un sonrojo trato de notarse en sus mejillas—

Se acercó lentamente a los labios de su novio y le plantó un suave y cortó beso, aunque USA le devolvió el gesto, uno más largo.

Empezaron a hablar sobre lo que harían más adelante, todo eran risas y gestos amorosos, todo color de rosas..

Perú: bueno USA, ya me voy, chaufaa —se acercó lentamente a la puerta de la gran casa, a punto de abrirla...—

USA: Honey... Esa no es la manera de despedirse, sabes? —hablo con un tono travieso, soltando una risa calmada, acomodándose los lentes de sol—

Perú rodó los ojos, este día había estado repleto de besos desde que llegó a la casa de su corazoncito, se volteó y empezó a caminar lentamente hasta llegar hasta donde estaba su novio, que se encontraba sentado en su sofá, se inclinó, le alzó las gafas y le dió un pequeño beso en los labios.

Perú: ya? —arqueó una ceja, con una sonrisa divertida—

USA: si My love, ya puedes irte, hehe —se acomodó nuevamente sus lentes de sol y le sonrió al de ojos dorados, quien se dirigió a la puerta de nuevo—

Solo lo vió abrir la puerta y salir de la casa, sonrió entusiasmado mientras miraba hacia el techo, no podía esperar más a que pasaran esos largos 9 meses...



La mujer corría rápidamente, alejándose de esa casa, no puede negar que ver a USA a si y que le gritara de ese modo no le dió un tremendo susto que casi se le sale el alma.
Pero alguien la hizo detenerse, quedando impactada al estar siendo agarrada por los hombros por un hombre desconocido.

Filipinas: Hey! Suéltame! —gritó para luego alejar con fuerza el agarre del contrarió—

Finlandia: tranquila mujer! Tsk —retrocedió unos cuantos pasos, estaban en público, no quería hacer nada para llamar más la atención—

Filipinas: ¿Que carajos quieres y tú quien eres? —pregunto con molestia, acariciándose sus cabellos sedosos—

Finlandia: Mmm... Solo quería preguntarte algo... Has visto a un country bicolor de ojos color dorado y de altura de aproximadamente 1.60? —preguntó, queriendo su respuesta para aliviar sus dudas—

Filipinas: ugh.. ese...? —exclamó con disgusto, cruzándose de brazos mientras hacia una expresión de asco—

Finlandia: entonces... entonces si lo conoces... Y por que te pusiste así? —sus preguntas tenían una sola finalidad, guío a la filipina hacia un callejón—

Filipinas, que por el odio que nublaba su mente no sabía lo que hacia.. o hablaba, empezó a contar todo lo que le había pasado con mucha rabia, estaba molesta, muy molesta, aunque de todo lo que contó no menciono algo.

Finlandia: parece que no lo sabes... O no te hiciste una idea de esa posibilidad.. —murmuró con fastidio, girando los ojos—

Filipinas: se directo! —le gritó al más alto—

Finlandia: Pues ese chico llamado Perú estaba embarazado de tu amor platónico —dijo con una sonrisa divertida pero algo estresante—

Filipinas se quedó con la boca abierta, sin esperarse eso, forzó una sonrisa en sus labios para luego mirar al finlandés, con una mirada llena de maldad.

Filipinas: hay que... Idear un plan... —susurró, aunque ahora con más diversión—

Finlandia: ohh.. claro que si... Pero sabes, nena? Ya no puedo seguir perdiendo el tiempo, así que pásame tu número —pidió mientras le entregaba su teléfono a la de cabellos blancos, azules y rojos para que anotara su número—

Filipinas: está es una forma de pedirme el número? —arqueó una ceja para luego anotar su número telefónico y entregárselo de vuelta a Finlandia—

Finlandia: jeje... No te confundas, Filipinas... —dijo con todo burlón—

Susurró un casi inaudible adiós para luego irse sin mirar atrás, dejando a la filipina sola en el callejón oscuro, la mujer suspiro, una sonrisa más amable y amigable se le formó en el rostro para luego salir del callejón dando brinquitos.



Esto... Esto iba a ser realmente interesante






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Ezo es todo, revivo el próximo mes 😋

Serás Mío (UsPer)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora