CAPITULO 29

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Pov Narrador

...Restaurante - Noche...

-El último acorde de la melodía anterior se desvaneció lentamente, dejando en el aire un silencio que se sentía casi eléctrico. Las copas vacías, los restos del postre y el suave aroma a rosas parecían quedar suspendidos en una burbuja de calma

La mayor se recargó ligeramente en el respaldo de la silla, observando a Betty con una calma extraña, casi como si el tiempo hubiera aprendido a detenerse sólo para ellas. La luz de las velas bailaba sobre la piel de Betty, resaltando los matices de su sonrisa, ese gesto nervioso que aparecía cada vez que se sentía observada. Tenía los dedos entrelazados sobre su regazo, los pulgares rozándose, como si tratara de contener algo que amenazaba con desbordarse.

La azabache no podía dejar de mirarla. Había algo hipnótico en ese pequeño espacio que compartían, un aire de intimidad que no necesitaba palabras. Pero al mismo tiempo, dentro de su pecho, algo se removía con una fuerza que no podía ignorar más.

Tn miró a Betty por un segundo más, y luego desvió la mirada hacia el cuarteto de músicos, levantando la mano con un gesto discreto. Uno de ellos asintió, comprendiendo la señal

De pronto, las primeras notas de una melodía suave comenzaron a llenar el lugar.
No era cualquier canción.
Era “I Don’t Want to Miss a Thing” —pero interpretada en una versión lenta, casi susurrada, donde el piano llevaba el ritmo y el violín marcaba cada respiración con delicadeza

La rubia levantó la cabeza, reconociendo la canción al instante-

Betty: ¿Es… Aerosmith?

Tn: Versión Lodge. Más elegante, menos ruido -dijo con una media sonrisa, recargando el codo en la mesa-

- La chica de ojos verdes rió suavemente, negando con la cabeza-

Betty: Claro, porque si no tiene tu toque, no cuenta.

Tn: Exactamente -la observó unos segundos más, y su expresión se suavizó- Betty...

Betty: ¿Sí?

Tn: Baila conmigo -La rubia parpadeó, sorprendida. Por un instante pensó que había escuchado mal-

Betty: ¿Qué? ¿Bailar? ¿Aquí?

Tn: No veo otro lugar más perfecto. -Se levantó despacio, ofreciéndole la mano con la palma abierta y esa confianza tan suya- Vamos, prometo no pisarte

Betty: No estás hablando en serio... - rió nerviosa, mirando su mano- Tu no bailas

Tn: Contigo si, y créeme, pocas veces hablo más en serio que ahora -dio un paso hacia ella- Betty Cooper, ¿me concederías este baile?

-La forma en que lo dijo esa mezcla de encanto y determinación hizo que el corazón de Betty diera un vuelco. Sin poder evitar sonreír, extendió su mano y se levantó-

Betty: Está bien, señorita Lodge… pero si me pisas, lo contaré en el periódico escolar - La pelinegra sonrió por unos segundos -

Tn: Trato hecho

-Ambas caminaron despacio hacia el centro del salón, justo debajo del candelabro que bañaba el suelo con una luz dorada. El cuarteto tocaba con delicadeza, y el mundo parecía haberse detenido a su alrededor

Tn colocó una mano en la cintura de Betty, mientras la otra sostenía la suya con firmeza. Betty tembló apenas, pero no por miedo… sino por lo cerca que estaba-

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