20

26 3 0
                                        

Dos años habían pasado desde lo que paso con Javon,  Sara y Malachi no solo eran las estrellas de la exitosa serie 'El Eclipse Final', que se transmitía a nivel internacional, sino que también se habían casado en una ceremonia íntima y sin reflectores. Su amor era una fortaleza tranquila construida sobre la lealtad y el respeto, el antídoto perfecto para el caos pasado.

Esa noche, se celebraba la ceremonia de entrega de los premios más importantes de la industria. Sara y Malachi caminaban por la alfombra roja, su química profesional y personal deslumbraba a los fotógrafos. Sara lucía un elegante vestido y un hermoso anillo de boda que brillaba en su mano.

"Estoy tan orgulloso de ti, Sra. Sara," susurró su esposo al oído, dándole un apretón en la mano.

"Y yo de ti, Sr. Malachi," replicó ella, riendo.

Dentro del auditorio, una sorpresa de última hora aguardaba a Sara. Su amiga Sunny, ahora su representante, la interceptó con una tableta.

"Tenemos un cambio en el guion. El presentador de tu categoría acaba de cancelar. Tienen un reemplazo. Necesitan que tú y el reemplazo presenten el premio a Mejor Actor de Drama."

Sara asintió con calma. "Está bien. ¿Quién es el compañero?"

Sunny hizo una mueca, luego sonrió profesionalmente. "Es... Javon."

Sara sintió un pequeño vuelco, pero la calma de dos años de felicidad la mantuvo firme. Javon. No era una amenaza, era solo un recuerdo. Malachi, que había escuchado, la tomó de la cintura.

"Ve. Esto es tu mundo. Y él ya no tiene poder sobre él," le dijo Malachi.

Minutos después, Sara se encontraba en el backstage, esperando su turno. Javon se acercó. Estaba más delgado, vestía un traje impecable, pero la sombra de la tristeza aún lo rodeaba.

"Hola, Sara," dijo Javon, con una sonrisa cautelosa.

"Hola, Javon. Es bueno verte," respondió Sara, con una honestidad tranquila. Ya no había rencor. El tiempo y la felicidad con Malachi lo habían disuelto.

"Te ves increíble. Y felicidades por la serie. Y por... todo," dijo Javon, mirando disimuladamente el anillo de Sara. "Sé que el divorcio fue... un desastre. Espero que me perdones por el drama que te causé."

"El drama se quedó en el pasado, Javon. Te perdono. Y sí, soy feliz," afirmó Sara.

Subieron al escenario. La gente aplaudía. Su química, ahora como presentadores profesionales, era palpable pero de una forma diferente, madura.

Al terminar de entregar el premio, Sara regresó al backstage. Javon la siguió.

"Sara, espera. Necesito decirte algo," dijo Javon, con una urgencia que Sara conocía bien. "Dos años... me han enseñado mucho. Perdí a Coco porque era demasiado para ella lidiar con mis problemas, con el fracaso. La verdad, Sara, es que siempre fuiste tú. Siempre. Desde ese contrato. Eres la única persona con la que puedo ser yo mismo."

Javon tomó aire, sus ojos brillando con esperanza. "Tu divorcio es final. El mío también. Estamos en el mismo lugar. ¿Sara, intentarías algo conmigo? ¿Una tercera oportunidad? Pero esta vez, por el amor verdadero. Por nosotros."

Sara miró a Javon. No sintió el tirón del pasado, ni la desesperación de querer redimirlo. Solo sintió lástima por la soledad que reflejaba.

Sara sonrió, suavemente, con una serenidad que le había costado años alcanzar. Ella tocó el hombro de Javon.

"Javon, te agradezco la honestidad, de verdad. Y te deseo toda la felicidad del mundo." Sara extendió su mano, mostrando el anillo de bodas a plena luz. "Pero no, no podemos. Me casé hace un año. Con Malachi."

Javon retrocedió un paso, impactado, aunque debía haberlo sospechado. "Casados... Wow. Lo sabía. Lo supe desde que te fuiste."

"Malachi es mi esposo. Mi mejor amigo. Mi compañero de trabajo. Es mi vida," continuó Sara, su voz firme y llena de amor. "Él me enseñó que el amor no tiene que ser caótico. Que un hombre real no te pone en un escenario de drama, sino que te apoya entre bastidores y te aplaude desde la primera fila."

Javon asintió lentamente. "Entiendo. Entonces... ¿podemos ser amigos? No quiero perderte por completo."

"Ya lo somos, Javon," respondió Sara, devolviéndole la sonrisa con sinceridad. "Y te deseo lo mejor."

Se despidieron con un apretón de manos profesional. Sara se giró y caminó hacia el auditorio, donde Malachi la esperaba en la entrada.

Malachi la abrazó fuerte. "¿Todo bien?"

"Perfecto," susurró Sara, recostándose en su pecho.

Cuando la cámara enfocó a la pareja en la primera fila, Sara y Malachi se besaron, un beso de profunda conexión y felicidad. Había valido la pena el drama para encontrar la verdad.

𝒞𝑜𝓃𝓉𝓇𝒶𝒸𝓉  !Donde viven las historias. Descúbrelo ahora