CAPÍTULO 50

55 4 0
                                        

Los ojos de Hakkai parecían dos estrellas

Mitsuya la había llevado, en compañía de sus hermanas, a un parque de diversiones

La aludida había estado queriendo ir hacía bastante tiempo a uno en específico llamado «Golden Garden». Uno en donde toda la temática era relacionada al oro

Al entrar todos recibían algo plástico de color dorado: Las mujeres coronas, y los hombres espadas

Luego se tenía que jugar a un juego (que cambiaba de modalidad cada vez) donde, quien ganaba, era premiado con un ticket de papel de oro real con pase vip por un mes al parque

Está de más decir que dicho juego solo se hacía una vez al mes y el ticket era vigente hasta el día del mes siguiente en donde se celebrara el juego nuevamente

Gracias a la extraña habilidad de Mana para atrapar pecesitos con una red de papel increíblemente fino pudieron ganar el ticket que servía para los cuatro

──Ahora podemos venir al parque cuantas veces queramos por todo un mes ──Luna da saltitos, emocionada ──. Niichan, ¿Nos traerás de nuevo, verdad? ──le hacía ojitos ── ¡Verdad!

Mitsuya Takashi era vulnerable a la mirada de cuatro mujeres: Su madre, sus dos hermanas y Hakkai

Así que teniendo en cuenta esto...

──Está bien ──suspira y sonríe, demasiado vulnerable ──, las volveré a traer pero... ──alza la mirada a la de cabellos índigos ──,... solo si Hakkai nos acompaña cada vez, así como hoy

Las niñas miraron a la mayor, con unos ojitos de cachorro los cuales eran imposibles de resistir. Se agachó a su altura y les acarició con dulzura la cabeza a ambas

──Si niñas, vendré con ustedes las veces que quieran siempre y cuando tenga tiempo libre

Ambas gritaron un Si que no hizo más que llenar el corazón de Hakkai de emoción

...

──Subamos a la rueda de la fortuna ──Luna halaba a Mana y Mana a Hakkai ── ¿Por favor?

La de mechas arena evaluó el aparato mecánico: Era estable, era fuerte, era seguro...

Aún así, con un leve movimiento de su pierna, creó montículos de tierra en todos los sitios donde el aparato se fijaba a tierra

Las niñas podían subir sin un adulto, era esa la razón detrás de taaanta desesperación por subir

── ¡Bien! ──Mitsuya suspira rendido, tanta ternura solo le hacía vulnerable a sus hermanas ──. Pero compórtense, Hakkai y yo esperaremos en las mesas que están ubicadas allá ──las señala ──¡Diviértanse niñas!

Las ayudaron a subirse, y tras estar seguros que ellas estaban seguras, se fueron a un puesto de recuerdos ubicado cerca de donde Mitsuya dijo que estarían

── ¿No te parece bonito Taka-chan? ──Hakkai le mostraba una bufanda de plumas violetas ──. Creo que a Luna le encantará ──agarró una azul y blanca ──, ¿o le gustará esta? ──dice indecisa ── ¡Vamos Taka-chan!, ayúdame ¿Cuál le puede gustar a cuál?

Por su parte Takashi se había quedado embobado mirando como la chica se debatía entre que cosa se veía mejor. Lo sentía como si fuesen una pareja de casados en una tienda haciendo las compras

Pronto se imaginó justamente así: Un supermercado gigante, pleno invierno, Hakkai con una prominente barriga de embarazo que se notaba aún con todos los abrigos que llevaba, la misma tratando de agarrar una lata de conserva del estante, el acercándose y al ser más alto la agarraba por encima de su cabeza y se la entregaba con una sonrisa...

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Feb 01 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Quatro AllianceDonde viven las historias. Descúbrelo ahora