(Pov Sakura)
Media hora después...
Estiré mi cuerpo lo más que pude sin abrir los ojos, sentí todavía las vibraciones de la música afuera de la habitación mucho más calmadas. Me liberé de los brazos de Shikamaru y me senté en la cama, de inmediato sentí algo caliente bajar por medio de mis muslos.
—Ehh... —murmuré con asco, viendo el semen de Shikamaru regado en la cama y entre mis muslos.
Me levanté y caminé hacia el baño, quitándome el top que también estaba húmedo por el sudor. El agua de la ducha estaba fría, despejando el sueño que tenía. Terminé de bañarme y, con la pijama ya puesta, salí de la habitación dejando a Shikamaru dormir. Todo estaba en relativo silencio; parece que la fiesta ya había terminado. Bajé las escaleras hacia la sala donde se escuchaba un poco de bulla. Sonreí al ver a Hidan cantando y tocando la guitarra en el sofá en L que acaparaba casi toda la sala. Sasori estaba en el suelo, sentado y cosiendo lo que parecía el cabello de una de sus adoradas muñecas realistas. Deidara estaba sentado en un puff detrás de él; sus piernas servían de apoyo para Sasori y, además, le acariciaba el cabello con tranquilidad mientras veía su celular.
Caminé a paso tranquilo hacia el extremo del sofá opuesto al de Hidan. Todos me miraron.
—Pensé que te habías dormido —comentó Deidara sonriéndome. Sasori me miró unos segundos pero volvió su atención a su muñeca.
—Tenía calor. El baño me quitó el sueño que me quedaba —expliqué sentándome y tomando uno de los cojines suavecitos del sofá entre mis brazos, abrazándolo.
—¿Y tu marido? —preguntó Hidan mientras tocaba unas notas en la guitarra sin interés. Lo miré con mala cara.
—No es mi marido.
—Bah, así dijo la rubia oxigenada de allá y lleva media vida siendo el pasivo de Sasori —señaló Hidan con voz divertida hacia la pareja en el puff—. Así que si tienen sexo y de paso lo trajiste para acá, es tu marido. Que él no lo sepa es agua de otro río.
Me carcajeé al ver las mejillas sonrojadas de Deidara.
—Mi odio hacia ti ha crecido —murmuró Deidara viendo fijamente al peliplateado, quien le sacó la lengua con diversión. Sasori solo viró los ojos y siguió con su muñeca.
—¿Es algo serio? —preguntó Sasori viéndome por momentos.
—Eso espero —le comenté con una pequeña sonrisa, segura de mi respuesta.
Me acomodé mejor, abrazando el cojín. El olor a café que empezaba a colarse desde la cocina me terminaba de despertar. Hidan dejó de rasguear para mirarme con fijeza; sus ojos plateados brillaban con esa chispa de burla de hermano mayor.
—"Espero"... —repitió Hidan, imitando mi voz con un tono agudo ridículo—. Mira, Sakura, como tu hermano mayor y el más guapo de esta casa, te lo digo: los tipos como Shikamaru son peligrosos. Son tan vagos que, cuando deciden mover un dedo por alguien, es porque ya están hundidos hasta el cuello. Y por lo que vi hoy, ese flojo no te quitaba la vista de encima ni para parpadear.
—Déjala en paz, Hidan —intervino Deidara—. Al menos ella trajo a alguien con cerebro. No como la última vez que tú trajiste a esa chica que intentó robarse el microondas.
Sasori soltó una risita seca mientras Hidan enrojecía.
—Shikamaru es inteligente —respondí, sintiendo un ligero calor en las mejillas—. Sabrá cómo manejarse. Además, le gusta la tranquilidad... aunque dudo que la encuentre conmigo.
ESTÁS LEYENDO
Cosas que pasan
FanfictionUn shikasaku que no se me sale de la cabeza, leeanlo estoy segura que aunque sea una risa les saco ;) Obvio los personajes no son míos, solo los uso para puro entretenimiento de mi mente.
