Capítulo 36.

8 1 0
                                        

—. . . Elizabeth, ¿me escuchas?

—. . . Yo puedo revisarla mejor..

—No le pondrá un dedo encima hasta que ella esté consciente.

El sonido de aquellas voces empezó sonando lejano y débil, pero a medida que iba abriendo los ojos, el frío y el dolor en mi cabeza parecía intensificarse al igual que el sonido de aquellas voces; pude reconocer a Jeff de inmediato, situación que hizo que mi corazón se acelerara pues recordaba con dificultad lo asustada que había estado cuando lo había visto marcharse.

—Jeff...regresaste. Pensé que.. Pensé que me dejarías.— murmuré entre lágrimas moviéndome a como era posible. Me limité a abrazarlo y él hizo lo mismo, me estrujó contra sus brazos con mucha fuerza; parecía sincero y aquello me bastó.

—Simpre volveré por ti, Elizabeth.— susurró aquello en mi oído y dejó un pequeño ósculo en mi mejilla. Cuando mis ojos se encontraron con los suyos, noté lo agotado que parecia y el rasgo de tristeza se plasmaba en sus bonitos orbes marrones.

—Leila y Ryan... Dylan ¿ellos están..?

—Ryan y Leila están bien, pero Dylan... desapareció o más bien se lo llevaron.— el tono de su voz disminuía de a poco a medida que decía aquello. Jeff debió leer la confusión en mi rostro porque se limitó a darme un leve apretón en la mano.— Lo encontraremos te lo prometo. Si se lo han llevado es porque es importante para quien sea que esté haciendo todo esto.

Asentí lentamente al escucharlo decir aquello y por fin intenté incorporarme del suelo. Mis piernas apenas respondieron así que solo me limité a quedarme apoyada en el metal de los casilleros sintiendo como el lugar empezaba a enfriarse aún más.

—¿Ya vas a dejar que la revise?— apenas fui consciente del paramédico que se encontraba junto a nosotros y Jeff le dio espacio para dejarle acercarse a mi.

Lo siguiente que vi fue su dedo frente a mis ojos, hablaba demasiado lento para mi gusto y eso solo me hacía sentir peor de lo que me encontraba, detestaba cualquier tipo de doctor y en aquella ocasión no era diferente. Con molestia alejé su mano de mi y me limité a forzarme a ponerme de pie; Jeff se apresuró a sostenerme y terminó por quitarse su saco y dármelo. Llevaba la corbata floja y el cabello más despeinado y la camiseta sobresalía de sus pantalones dándole un aspecto muy desaliñado.

—Creo que deberías ver algo.—lo observé morderse el labio inferior y sin decir absolutamente nada, me limité a empezar a caminar a su lado.

Todo el trayecto Jeff estuvo sosteniéndome la mano para evitar que cayera o algo por el estilo. Fuera podia escuchar las sirenas de la policía y las ambulancias. Personas iban de un lado a otro ayudando a estudiantes o intentando limpiar un poco de la sangre que yacia por todos lados.

—Escuché que hay al menos veinte muertos, entre ellos algunos profesores y el conserje.— me detuve frente a aquella puerta por la que Jeff me había sacado y pude visualizar los ojos de Dylan antes de que decidiera dejarlo ahí. Entendía a Jeff ahora, pero no podía evitar pensar en que si nos hubiéramos quedado con él, no habría desaparecido.— No podíamos ayudarlo, Elizabeth. Arriesgó mucho para mantenerte a salvo.

Me sorprendió un poco que dijera aquello, Jeff parecía leer mis pensamientos, pues solo me había quedado petrificada sin poder avanzar más allá.

—Lo sé... es solo que me es imposible no pensar en lo que habría sucedido si no lo dejábamos atrás.— murmuré desviando la mirada hacia el piso y me tensé al observar la sangre por todos lados.

—Probablemente estaríamos muertos. Ya sabes que no le doy la razón a cualquiera, pero siempre he confiado en McAllen y esta vez no es la excepción.— noté el tono de su voz segura. Tenía sentido lo que decía aunque yo quisiera buscarle más a la situación. Estábamos vivos por Dylan y eso sin duda era indiscutible.— Además, le devolveremos el favor. Lo encontraremos.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jul 19 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Rushville © (editando) #PGP2026Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora