No visité a los Makenes ese día.En su lugar,tras registrar el camino,recorrí corriendo los cuatro kilómetros de vuelta a la hacienda,aterrado por la idea de que una mano invisible hubiese arrastrado de alguna manera a Danica al interior del bosque;tal vez la misma criatura que había aterrorizado plantaciones cercanas.
No obtante,cuando llegu´r a casa la encontré en el columpio del porche,charlando con su doncella y bebiendo un vaso de limonada fría.Su tez estaba palída y sus ojos lánguidos,como si no hubiera corrido en toda su vida.¿Cómo había regresado a la casa de invitados tan rapido?Quise ir hacia allí a toda prisa,pero no lo hice.Me tomarían por loco si le explicase a alguien las ideas que rondaban mi cabeza.
En aquel momento Danica alzó los ojos e hizo una especie de visera con la mano para resguardarlos del sol.
-¡¿De vuelta tan pronto?!-gritó Danica.
Asentí sin decir palabra mientras ella abandonaba el columpio y entraba majestuosamente por la puerta de la casa de invitados.
La imagen de su rostro sonriente aparecío en mi mente al día suguiente,cuando me obligué a visitan a Rosalyn.Fue aún peor que la primera.La señora Makenes estuvi sentada a mi lado en el sofá y, cada vez que me removía en el asiento sus ojos centelleaban,como si esperara que sacara el anillo a cada segundo.Yo había conseguido articular algunas preguntas sobre Penny pero,por mucho que lo intentaba, lo unico que queria era inventar una escusa e ir a ver a Danica.
Despúes de haber inventado una vuelta volvi a casa,se me cayó el rostro al suelo cuando no vi ni rastro de Danica.Estaba a punto de ir a la cuadra cuando oí palabras enojadas que surgían de las ventanas abiertas de la cocina.
-¡Ningún hijo mío me desobedecerá jamás en la vida!
Era la voz de mi padre y al parecer algo lo enfado mucho.
-Mi lugar está aquí.El ejército no es para mí.¡¿Qué hay de malo en seguir los dictados de mi mente?!-gritó otra voz,segura,orgullosa y enfadada al mismo tiempo.
William.
No lo había visto desde el año anterior cuando se unió al ejército.Parecía más alto y su piel más oscura que antes.Lo abrace dandole las gracias por haber llegado a casa en ese momento.Mi padre y él jamás se habían llevado bien y,sus peleas de vez en cuando acababan en palabras mayores.
-¡Hermano!
Me dio una palmada en la espalda.
-No hemos acabado,William-advirtió mi padre mientras se marchaba.
-Veo que es eñ mismo de siempre-dijo William volviendose hacia mi.
-No es tan malo ¿acabas de regresar?-pregunté cambiando de tema.
William sonrió.Tenía unas tenues arrugas alrededor de los ojos que nadie advertiría a menos que lo conociera bien.
-Hace una hora.No podia perderme el anuncio del compromiso de mi hermano menor,¿verdad?-preguntó sonriendo-Pdre me lo ha contado todo al respecto.Parece que confía en ti para que des continuidad al apellido Somers.E imagínate:para cuando llegue el Gran Baile,¡estarás casado!
Me quedé rígido.Me había olvidado del baile.Era contecimiento del año,y mi padre y el alcalde llevaban meses planeándolo.En parte para recaudar fondos para la guerra,en parte para que la ciudad disfrutara de el final del verano.Antes el Gran Baile era una de mis tradiciones preferidas en Stordinch.Ahora...las temía.
William extrajo una pelota de cuero grande y deforme,mucho más grande y más ovalada que una pelota de béisbol.
-¿Quieres probar a jugar?-me propuso,pasándose la pelota de una mano a otra.
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EL DIARIO DE CALEB
Genç KurguComprometido para casarse con alguien a quien no ama,Caleb se enamora de una joven misteriosa llamada Danica. Hermosa y seductora,corresponderá al amor de Caleb...y al de su hermano William.¿Qué sucedera con los hermanos Somers y Danica?.Danica esco...
