Mamá: Jarrel amor baja a comer
—gritó mamá desde la planta baja—
Bufé por lo bajo mientras tecleaba en mi laptop. Ignore por completó los llamados de mi madre.
Mamá: Jarrel baja ahora a comer
—gritó nuevamente—
Jarrel: urg, ya voy
—grite fastidiada—
Me puse de pies y tomé mi laptop. Con cuidado de no caerme baje las escaleras en dirección a la cocina. Me sente en la mesa y coloque la laptop frente a mis ojos y continúe chateando con mi mejor amiga.
Jarrel: ¿que ahy de comer?
—pregunté, sin apartar la vista del ordenador—
Mamá: saca el ordenador de la mesa
—ordeno— vamos a comer
—musito sentandose en la mesa—
Jarrel: Mamá per...
—interrumpió mamá—
Mamá: ya esta Jarrel
—levantó un dedo con autoridad—
eh dicho esa cosa fuera de la mesa
Jarrel: de acuerdo
—rodee los ojos—
Apague mí laptop y subi con ella a la habitación para luego dejarla sobre la cama. Baje corriendo las escaleras y me sente nuevamente en la mesa.
El almuerzo fué de completo silencio. Mamá comia seria y callada, mientras yo me dedique a mirarla y comer.
Jarrel: ¿Mama?
—llamé su atención—
Mamá: ¿sí Jarrel?
—levantó la vista del plato y me miro sería—
Jarrel: ¿puedo invitar Alanna hoy a dormir en casa?
—pregunté—
Mamá llevó la mirada al techo de la casa, y resoplo. Ella no le encantaba que Alanna pasará un día aquí, porque siempre soliamos dormir mas tarde de lo normal y a mi madre no le agradaba eso.
Mamá: estabien Jarrel
—dijo por fin—
Jarrel: gracias
—dije con emoción—
Dejé el almuerzo completó sobre la mesa. Mamá río levemente mientras yo subia las escaleras a toda prisa.
Entre a mi habitación. Me sente al borde de la cama y tomé el móvil. Busque el número telefónico de Alanna, y pulse en "llamar".
Llamada telefónica: Alanna
Alanna: hola
—respondió entre risas—
Jarrel: hola Alanna ¿que haces?
—pregunté—
Alanna: pues viendo un poco la televisión —respondió— ¿y tú?
Jarrel: nada —murmuré—
¿oye que tal sí hoy te quedas en casa y alquilamos películas y hacemos noche de películas?
—pregunté—
Alanna: bueno, creó que
—alargo el "que"—
sí, sí, sí, noche de películas
—gritó— bueno esperó que me recojas
—dijo divertida—
Jarrel: de acuerdo
—reí levemente— ya salgo para tu casa
Alanna: okey, adiós
—río—
Fin de la llamada teléfonica.
Dejé mi móvil sobre la mesita de noche. Corri a pasos largos hacía mi armario. Me coloque una ropa más vestible que una pijama de patitos.
(...)
Al terminar de colocarme una muda de ropa simple, tomé mi móvil junto con mi cartera.
Baje a la planta baja de la casa. Busque a mi Mamá en la cocina, pero no estaba. Entonces camine esta la sala, y estaba viendo televisión.
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Stay For Me
Teen FictionMe llamó Emy, tengo 17 años y es la tercera novela que escribo.
