|Sin PVD.|
Jenny no entendía como a las mejores personas les tocaba pasar por lo peor, aunque pensaba que ella no lo era, Ori sin duda era de las mejores personas que conocía, y no merecía todo el sufrimiento que tenía. Sus padres no le prestaban atención, su hermano había huído y en el Instituto, donde creía que podía librarse de los problemas en su casa por un rato terminó dándole más sufrimiento con los insultos y golpes, aunque esto último no lo sabía la colorada. Tampoco sobre los cortes de Oriana en sus muñecas, que ahora estaban ocultas bajo la capucha que llevaba puesta.
La castaña nunca le contó a nadie sobre eso, todo lo que pasaba por su mente se quedaba allí, encerrado.
«Las personas tienen demasiados problemas como para que alguien venga a molestarlos con los suyos.» Era la frase que rebotaba como eco en su los rincones de su mente, nunca le gustaba molestar a nadie y menos con sus problemas.
(...)
Narra Oriana
Abrí mis ojos y para mi sorpresa, seguía en la sala, solo que tapada por una sábana. Esa debió ser Jenny, a lo que me llamó la atención que no estára.
-¡JENNY! -Le grite y me quedé en silencio por si escuchaba su respuesta. Nada. Me senté en el sofá y refregué mis ojos con las manos apretadas, y me levanté a buscar a mi amiga. -¡Jenn! -Le grité entrando a la cocina; al no encontrarla allí, bufe y me decidí a dormir un rato más. Me senté en uno de los bancos del desayunador y cruze los brazos para así formar una almohada en donde dormir me sea mas cómodo que la madera. Estaba por caer en los brazos de Morfeo, cuando el timbre hizo retumbar las paredes o mi cabeza al levantarla de golpe. No estaba consciente del todo por lo que no me percate en abrir la puerta en el deplorable estado en el que estaba, pero era tarde cuando me di cuenta.
-Lo siento, ¿Te desperté? -Esa voz, era ni más ni menos que de Diego, otro de mis mejores amigos antes de partir de aquí. Sonreí cansada debido al sueño que aún tenía.
-¿Tu que crees? -Dije enseñándole el nido de pájaros que se había formado en mi cabeza. El río mientras me apartaba para que pudiera pasar. -¿Como has estado? -Dije cerrando la puerta y volviendo corriendo como niña pequeña al sillón en donde estaba el -¿Y Julian? ¿Sabes algo de él, de donde está? -Diego hizo una señal para que me tranquilizara y yo me reí por su acto.
-Cálmate chica. Pues bien, no ha pasado nada interesante que digamos. Julian está de nuevo en Holmes Chapel al enterarse de que venías, pero no me ha dicho a dónde se había ido. -Suspire. Julian se había marchado días antes de mi partida, y como mi hermano, no había dejado rastros. El siempre había sido la persona a la que le contaba todo, tenía toda mi confianza puesta en él, pero se había perdido eso cuando le llame por teléfono, le mande miles de mensajes preguntándole dónde estaba o si se encontraba bien, pero no me había respondido ninguno.
"Lo que tampoco sabía Oriana era que, probablemente su vida de un giro inesperado al volver a ver al chico de ojos mieles, haciéndole sentir sensaciones que nunca había experimentado, y que también le traería consigo muchos, muchísimos líos."
Capetulete secsi! Ahr no. FELIZ CUMPLE NEGROO!! 22 AÑITOSS!! #Felices22Viejodelvino
ESTÁS LEYENDO
"But I can not" (ADAPTADA) Orian
Ficção Adolescente*Todos los créditos a Elyn, la autora Fuente: Novelas Leonetta.*
