Nunca es tarde

15 0 0
                                    

-A donde me llevas?- le pregunte
-Ahora lo veras- dijo con su dulce voz.

Llegamos a un edificio a medio construir con una planta baja y unas escaleras que llevaban a otra más alta. Aparcó la moto y entramos. Me ayudo a subir las escaleras hasta la segunda planta, ya que estaban bastante rotas. Eran las 7 PM aproximadamente y el sol estaba escondiéndose. En ese sitio había unas vistas preciosas.
-Uao- dije sorprendida- no sabía que tuvieras tan buen gusto- dije riendome y guiñándole un ojo.
-Que tonta que eres rubia- dijo riéndose
-Ahora en serio- dije ya mas tranquila- ¿Por qué me has traído aquí?
-Eres preciosa- me puse roja como un tomate
- Eso no responde a mi pregunta- dije poniéndome cada vez mas nerviosa debido al exceso de acercamiento, por así decirlo.
-¿Para que quieres saberlo?
-Soy curiosa
-Bien. Te he traido- continuó diciendo- para hablar. Para hablar sobre esto. Es obvio que yo te gusto, tu misma lo admitiste, pero, compartimos el mismo pensamiento. Nos gustamos mutuamente. ¿Que te parece esa respuesta? ¿Te vale?
-Pe...Pero- dije mas nerviosa aún- tu tienes 16 años y yo 13, tu mismo dijiste que era una equivocación. Yo...- no me dio tiempo a acabar la frase. ¡¡Me estaba besando!! ¡¡¡El que podía ser el amor de mi vida me estaba besando!!!
Se separo de mi. Yo apenas podía articular palabra, pero el hablo con toda la seguridad del mundo
-¿Ahora crees que me importa la edad?

¿Por que no?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora