Capítulo 11 (editado)

6 1 0
                                        



Después de una noche sin poder dormir por lo que me propuso james, me pongo en pie para iniciar un día de total sufrimiento. Hoy mi adorada madrastra da una cena de gala por alguna tontería como siempre. Tengo que arreglarme el pelo, las uñas, la cara y la motivación, lo último es lo primordial porque si por mi fuera saltaría de la azotea.

Me pongo a preparar el desayuno, café bien cargado y panqueques, en el proceso obviamente bailo en ropa interior; siempre tengo pequeñas marcas de quemadura en las piernas por esto, pero es mi ritual, no puedo dejar de hacerlo así de la nada.

Estoy volteando mis panqueques mientras canto a todo pulmón y muevo mi trasero siguiendo el ritmo de la canción, cuando dos manos se posan en mis caderas y me dan la vuelta.

-. No me esperaba tan hermosa bienvenida.

Dice mientras se pega más a mí, y empieza a seguir el ritmo junto conmigo.

-. Josh si no me sueltas, el desayuno se quemara. Por cierto ¿Cómo logras entrar sin hacer ruido?

Al ver que el desayuno corre peligro, me suelta rápidamente y me deja seguir con la comida.

-.Eres demasiado distraída, ni aunque hiciera ruido me notarias.

-.¿Qué haces aquí tan temprano?

-. Hoy es la cena de tu mamá.

-. Madrastra ¿Tan pronto te quieres alistar?

-. Cariño, son las 11 de la mañana y tenemos que estar listos a las 5, aparte te conozco y sé que no tienes ni el vestido, te apuesto a que ni siquiera sabes de que va la cena.

-. Claro que si se.

Refunfuño mientras sirvo todo.

-. A ver ilústrame.

-. ¿Alguna beneficencia para ponerle Botox gratis a la gente pobre? Porque estoy segura que es algo que ella y sus amigas harían.

.-. Ser pobre no es excusa para estar todo arrugado.

-. Josh.

-. Solo estoy bromeando bruja, y regresando al tema de la cena es por su aniversario tonta.

Me quedo en blanco por un segundo, no les tengo ni un puto regalo y conociendo a la materialista de mi madrasta, pasara meses diciéndome lo desconsiderada que fui.

-. No inventes, deja me pongo un pantalón y corremos aunque sea al barrio chino a comprarles algo.

Estoy a punto de salir corriendo al cuarto, pero Josh me sujeta del brazo.

-. Tranquila gacela, como sabía que esto pasaría, compre el regalo, tu madre se la paso semanas mandando la indirecta de que quería un jarrón viejo que perteneció a no sé qué vejestorio importante.

-. Te amo tanto Josh, eres mi salvador, te amo, te amo, te amo.

Digo mientras le beso toda la cara.

-. iu mujer deja de babearme toda la cara.

-. Okay okay ¿Cuánto te debo?

-. Nada.

-. Ya dime, conociendo a la señora de seguro estaba carito el jarrón ese.

-. Estamos bien cariño, eso de vender sustancias ilegales si deja créeme, no te preocupes por eso, que tal si mejor me alimentas toda esta semana.

-. Está bien, trato hecho, pero solo porque sé que no me dejaras pagarte ni un centavo.

-. Mi dinero es tuyo y tu comida es mía, yo con eso estoy más que feliz.

-. Yo no, me siento tu puta.

-. Lo eres cariño, solo que hasta ahorita te das cuenta.

-. Ahora me siento peor, porque ni con sexo te puedo regresar el favor.

-. Esa es mi culpa no tuya, te juro que si me gustaran las mujeres me acostaría contigo.

-. Awww que lindo.

-. Yo siempre, y cambiando drásticamente de tema acabo de recordar que alguien dejo una caja gigante en la entrada de mi departamento, y es para ti deja voy por ella.

-. Mmm no, no pienso ponerme eso.

Digo mientras veo el interior de la caja.

-. Pero qué te pasa, que es bellísimo, te quedara perfecto.

-. Me caeré con un vestido tan largo, no ni de loca además está todo descubierto y hay no, me pondré uno de los que ya tengo.

Digo mientras como tranquilamente mi almuerzo.

-. Oh no, no permitiré que cometas tal pecado, sabes que yo no soy nada fashionista pero se reconocer un buen vestido y eso nena es más que un ben vestido así que te lo pondrás y dejaras a todos con la boca abierta.

Mil horas después estamos entrando al elegante lugar donde es la fiesta. Tengo un escote gigante en mi espalda, por el cual se ve parte del tatuaje que escondía de mis padres, siento que con un mal movimiento se verá mi trasero o algo así, estoy de lo más incómoda, aunque tengo que admitir que me veo fabulosa y sensual y Josh no se queda atrás, si no fuera casi mi hermano y gay ya lo hubiera llevado a casa.

Pasan las horas, y yo me siento morir del aburrimiento entre tanta gente pija y mi novio, ya que Josh ha sido secuestrado por mi madrastra.

El también entra en esa categoría y lo sabes.

Me la había pasado tan bien sin ti.

Huy si, se nota que estas súper divertida.

Cállate y déjame en paz.

Entro en una pequeña discusión con mi pequeña y molesta conciencia, estoy tan metida en la discusión que no me percato de que el pelele de mi novio ya no está a mi lado, sino que está en el centro del salón con un micrófono diciendo mi nombre y pidiéndome que vaya junto a él.

Torpemente me pongo de pie y camino hacia él, me paro a su lado con cara de confusión y una canción empieza a sonar, volteo a todos lados y los invitados aplauden ¿Qué rayos? Estoy a punto de preguntarle a Alex que es lo que está pasando, pero cuando volteo el estúpido tiene una rodilla en el suelo y en su mano sostiene una caja con un gran y resplandeciente anillo. Y antes de que Alex pueda pronunciar una palabra ni siquiera lo pienso y salgo corriendo.

Y lo único que pienso es que si sigo corriendo de esta manera, mis piernas se verán fabulosas.


les dejo una foto de josh.

Marry me?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora