-I'd never be able-

2.6K 270 20
                                        


"Mañana es el gran día." Sus hoyuelos aparecieron una vez más.

Asentí y metí otro gran puñado de palomitas en mi boca. Moví mis piernas, estiradas encima de su regazo, para encontrar una posición más cómoda. Mi cabeza descansaba contra el frío y maltratado cristal que vibraba con el movimiento del autobús.

"Yo... Naelle, necesito que sepas algo." Tomó aire y suspiró profundamente, mirándome mientras entrelazaba tímidamente sus dedos con los míos. "Estos trayectos en autobús que hemos pasado juntos han sido las mejores  horas que he vivido con nadie nunca. Me has hecho sentir tanto con tan poco que no necesito nada más para saber algo con seguridad: te voy a echar muchísimo de menos, bebé. Me alegro por ti y quiero que sigas tu sueño de estudiar en la Universidad y, si eso implica mudarte a otro país, lejos de mí, de este autobús, de mis cansinas playlists interminables, de nuestras pequeñas eternas realidades ajenas a todo... pues estoy dispuesto. Vales muchísimo Naelle, y mereces la oportunidad de enseñárselo al resto del mundo. No quiero ser egoísta y decirte la verdad... que simplemente no creo que pueda soportar el entrar en esta cabina olorosa y llena de manchas misteriosas (por cierto, no toques ahí) si tú no estás sentada en este asiento, con tu pequeña sonrisa y tus ojos perdidos a través de la ventana. No, no creo que pueda... Pero no debo decirte eso, sólo..." suspiró "supongo que sólo debo estar ahí, apoyarte y desearte lo mejor allí donde vas. Pero tengo que pedirte algo..." Su mano apretó la mía con más fuerza. "No olvides esto, no olvides las canciones, las letras, el autobús, las bromas, las fotos, las risas... no me olvides, Naelle, porque eso sí que no lo soportaría, ¿vale?"

Miré nuestras manos entrelazadas, sintiendo más que nunca lo mucho que había llegado a importarme aquel simple desconocido.

"Nunca podría." Mis labios imprimieron una sincera y amplia sonrisa que fue automáticamente correspondida.

Nos fundimos en un cálido abrazo lleno de significado para ambos. Su nariz jugaba con la piel bajo mi oreja.

"Ah y tráeme algún souvenir de allí cuando vuelvas, ¿vale?"


a.i. <Ashton Irwin>Donde viven las historias. Descúbrelo ahora