Capítulo 4 - La chica de Hanoi

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Vietnam, 1983

Las calles sucias que rodeaban la capital, Hanoi, y la lluvia constante hacían que el tránsito fuera prácticamente imposible. Por las viejas calles empedradas y casi destruidas por los bombardeos, circulaban apenas unos pocos automóviles viejos de fabricación rusa, el resto eran bicicletas con carros desvencijados para sus ocupantes.

Aunque las tiendas quisieran cerrar temprano, la pobreza que acompañaba a todos los habitantes de la capital no les permitía irse a descansar con el sol, sino que tenían que esperar mucho tiempo más para ver si algún cliente les daba el dinero para poder llevar una ganancia a casa, y salir al día siguiente, muy temprano, a repetir la faena.

Apenas a las 5 de la tarde ya salían la mayoría de las prostitutas a recorrer las calles, en espera de pescar algún soldado de los que quedaron rezagados después de la guerra y que ya no iban a salir de ahí, porque no querían, o porque la cordura ya no era suficiente para encontrar el camino de regreso a los Estados Unidos. 

Pero la vida era muy triste.

En una esquina muy cerca de un parque, una mujer se recostaba a un poste de luz. Su vientre evidenciaba un estado muy avanzado de embarazo, tal vez unos 8 meses. El cansancio se notaba puesto que le costaba caminar y respirar. Podría ser que en otro tiempo, no tal lejano, se tratara de una linda joven, de menos de 20 años, con sus característicos rasgos asiáticos y un cabello negro hasta la cintura. Pero su oficio de prostituta la había convertido en una desgracia, y su hijo reclamaba toda la atención en sus entrañas. Aún así salía a buscar trabajo para poder pagarse el alimento.

Pero las horas pasaban, el frío viento húmedo de la ciudad le agredía la piel semi descubierta y arreciaba contra su lastimero rostro. Las pocas luces de los carros, la oscuridad de la noche, la tímida luz del alumbrado y las gotas de agua en su rostro daban una impresión desagradable, y parecía que fuera cierto lo que a primera vista uno podría apreciar en la mujer: ella estaba a punto de morir...

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