-Levantate Lucianaaaaaaaa- gritó Belén- Hoy tenés partido y una cena con el bombón de Facundo Arostegui.
La cabeza me pesaba y odiaba que me despierten a los gritos, pero Belén parecía no entenderlo.
-Belén podes calmarte, son las...- tome mi celular- las 11. Mierda. El partido es en 3 horas y yo durmiendo.
-No te levantabas, ahí está el desayuno en la cocina, o almuerzo. Yo me voy, éxitos hoy lindura.
Cuando Belén se fue, agarre mi celular y tenía un mensaje de un número desconocido, lo abrí y... Facundo.
No te olvides nena, a las 21.30 paso por ahí.
Contesté y me puse a desayunar. Luciana concéntrate, jugas en un rato.
Después de tomar mis cosas salí hacia el club, llegue y nos pusimos a entrar en calor. 2 hs y media después, habíamos ganado, y tenía un cansancio terrible encima. Necesitaba un baño para relajar los músculos.
Llegue a mi departamento en las peores condiciones, eran las 6 así que me metí en la bañera y recordé como Facundo me había invitado a cenar...
Flashback
-Estas tan hermosa a la luz de la luna, que no puedo evitar no invitarte a cenar mañana y no acepto un no.
-Sr. Arostegui, ¿solo me está invitando por mi belleza?- Pregunté en fingiendo enojo.
-No, no me mal interprete señorita De la Fuente, me gustaría conocerla mejor.
-Bueno, ¿a qué hora y en donde?-. ¿Yo acabo de aceptar tan fácilmente? ¿Que estoy haciendo? Debe ser el alcohol.
-A las 21:30 y paso yo a buscarte.
Fin flashback.
A las 21:20 estaba lista y nerviosa, me había decidido por un pantalón rosa pálido suelto arriba y tomado abajo, una blusa blanca, unos zapatos rojos que amaba y no podía faltarme un buen collar plateado. Pinté mis ojos sutilmente para destacarlos, hoy mi celeste estaban más verdosos, en los labios me puse un color rojo porque estaba muy blanca, necesitaba tomar sol.
Sonó mi celular, era un mensaje de Facundo, avisando que estaba abajo.
Baje, y lo encontré de espaldas, el jean azul oscuro marcaba un perfecto trasero y la camisa celeste una espalda que parecía estar trabajada. Era increíblemente sexy.
Me acerque y me saludó, y ahí estaba otra vez esa corriente que recorría mi cuerpo cada vez que me tocaba, nos subimos a su BMW M4 gris y él prendió el reproductor, empezó a sonar West Coast de Lana del Rey.
-¿Te gusta Lana? Guau-. Por lo general no me cruzaba mucha gente con mi mismo gusto musical.
-Si, tengo un gusto muy vareado, mucho rock nacional e internacional también, Red Hot, u2, Soda, Las Pastillas...- contestó sin mirarme pero sonriendo.
El resto del camino fue en silencio, no hablamos sino hasta que llegamos al restaurante, un gran salón que parecía muy exclusivo por la araña de cristales que tenía en el centro, grandes ventanales de vidrio donde se podía ver hacia dentro, un entrepiso donde se encontraba una gran vinoteca, pero, no entramos allí, sino que el patio del lugar era enorme y verde, con unos sillones en vez de mesas caras, con un armazón de madera sobre ellos con luces colgando.
-Pensé que hubieses preferido cenar acá afuera, que allá adentro- dijo mientras seguíamos a un mozo y nos dejaba en nuestra mesa.
-Me encanta, la noche está muy linda.- contesté mientras él se sentaba al lado mío.

ESTÁS LEYENDO
Nuestra Melodía
RomanceLuciana y Facundo. Enamorarse de un alma libre no es lo grave, el problema empieza cuando queremos encerrarla. Facundo, músico cantautor, no se queda mucho tiempo en un mismo lugar. Luciana, una estudiante de 22 años, solo quiere que la quieran, la...