Capitulo 1

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Me gustaba la escuela y siempre trataba de ocupar el primer lugar, pero no iba al punto de la competencia. En clases, solo tenía una amiga: Gabriela Donado. Era bonita, alta, peli-negra, tez blanca, un poco parecida a mí en personalidad, pero era más... abierta, y conmigo, podría decirse que era una loca total.

- Hey Vals, ¿lista para un nuevo año de angustias, dramas, tragedias, comedias, seducciones y la cruel y apasionante vida de nuestra pareja estrella y la forma en cómo se vuelve una porquería el amor más el lápiz labial? – dijo Gaby.

- ¿Hablas de las clases?

- Y que más si no, Einstein.

Di un pequeño re-soplido, a lo que ella me respondió con una risita. Gaby tenía la teoría de que era lindo usar lápiz labial para tu novio, pero cuando pasa a ser usado por él, es igual de asqueroso que la baba colgante y las hormonas no ayudaban mucho.

El maestro de química apareció e hizo su típica entrada: rápido como rayo, en su mano izquierda una carpeta plástica llena de papeles y en la derecha, un folder lleno de... más papeles. Él era de esos profesores que a simple vista no puedes soportar, pero en el fondo, te ayudaba y nos daba esperanzas y visiones.

- Jóvenes es un nuevo año escolar, y vamos con todas. – casi se puede sentir su saliva si estas en la tercera fila... - Para aquellos que no me conocen, mi nombre es Héctor Fernández y espero llevarnos bien este año. Comenzaremos con unos conceptos básicos acerca de la química inor...

- Permiso.

- Ah, señor James Pérez, mejor tarde que nunca. Adelante y que no se repita.

- Lo siento...

- Espero que no se vuelva costumbre. Como seguía diciendo...

Sentí como si mi mundo hubiera girado por completo. Era guapo, alto, delgado, blanco, cabello oscuro y con una mirada que derretía a cualquiera... Sentía al profesor hablando pero no podía salir de mi trance, incluso sentí a Gaby golpeteando mi pierna pero no podía reaccionar, hasta que...

- ¡SEÑORITA GRANADOS!

- Diga – conteste exaltada.

- Conteste a la pregunta – dijo Fernández.

- ¿Podría repetirla?

- ¿En qué consiste la química inorgánica? – dijo, alzando una ceja.

- Emm, estudio de los elementos o compuestos inorgánicos – dije, casi tartamudeando.

- Bien, ¿y qué es esto? – señaló al tablero.

- Un tablero – dijo el chico nuevo, y todos comenzaron a reír.

- Muy listo señor Pérez, pero creo que va a tener que ir un poco más allá de su simple visión – dijo el profesor y todos hicieron un bajo uuuuu. – Señorita no ha contestado a mi pregunta.

- Es un compuesto – dije, todavía un poco nerviosa.

- Oh, vamos. Seguro que lo puedes hacer mejor que eso Shakespeare – dijo el chico, todos rieron de nuevo.

- Shakespeare fue un escritor no un químico, listillo – dije un poco alterada. De nuevo, un bajo uuuuu.

- Y quién dice que la química no es una poesía – respondió.

- ¿Quién dice que la química no es una poesía? Excelente pregunta señor Pérez, la química puede ser una gran poesía si se estudia y se ama a la vez. Y a esto me refiero con que vayan más allá, que no se interesen sólo en pasar de curso, sino en aprender de verdad y para ustedes – dijo Fernández.

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