—Eso es mentira—solté rápidamente—solo me dormí un día, no es para tanto—añadí sin tanta importancia, o eso es lo que quería hacerme creer.
—Por favor, tranquilízate. Ahora mismo vendrá un doctor a revisarte—dijo quitándole importancia a mi comentario y tratando de irse de la habitación.
De un momento a otro me sentí completamente extraña. Una oleada de emociones paso frente a mis ojos.
Rabia, sobre todo.
Sentía rabia de no saber porque esta mujer frente a mi es tan desconsiderada para mentir de esta manera tan descarada. ¡Como se atreve!
Hace rato estaba paseando al cachorro de Lily.
Dios ¡Lily!
—¿Dónde está mi amiga?—pregunte bastante preocupada. ¿Cómo pude olvidarme de ella?
Ignoró mi pregunta y camino en dirección a la puerta. Oh no, con mi amiga no.
—¡Señora!—la llamé con desprecio—exijo saber dónde esta mi amiga y más le vale no ignorarme
Además ¿porque está evitando decirme dónde está Lily? Esta señora está empezando a fastidiarme.
—Niña se que no es fácil de asimilar, escúchame bie-
—No, escúcheme usted a mi—la interrumpí—es una broma de muy mal gusto ¿lo sabe? Así que si me permite, debo regresar a casa.
Apoye mis dos manos a los costados de mi cadera, hice fuerza y trate de levantar mi peso, pero me era imposible. Mis piernas, no me responden.
No, no, no.
—Niña jamás lograras salir de aquí si no me dejas ayudarte—soltó molesta—traeré al doctor para que revise tus signos vitales y ver si el coma afecto al cerebro—agregó—porque vaya que estas siendo un dolor de cabeza para ser una chiquilla—dijo en voz muy baja pero fui consciente de lo que había dicho
—¡La escuché! —grité cuando la señora salió de la habitación
***
—Y bien ¿cómo una niña llego hasta aquí? —preguntó el doctor mientras revisaba mis piernas.
—Si le soy sincera, ni yo sé como llegué aquí—hice una mueca y añadí—Sólo desperté y me dijeron que había estado dormida mucho tiempo, es una broma muy cruel pero eso no importa, sólo quiero irme de aquí con mi amiga
El doctor Mendoza era una persona muy buena, me estaba revisando y al parecer el único problema que tengo son mis piernas. Él dijo que no debía preocuparme, sólo será temporal y podre volver a caminar dónde sea y cuando sea.
No puedo dejar de ver sus ojos, debo admitir que son hermosos. Son cafés, pero es un café muy claro, me atrevo a decir que casi se ven naranjas. No se ha dado cuenta de mi mirada, así que la aparto antes de que me descubra.
—Los hospitales no son tan malos como crees, en menos de lo que canta un gallo saldrás de aquí niña—dijo y me regaló una sonrisa. ¿Es posible tener los dientes tan blancos como él?
—Eso espero, no es lindo estar aquí. No lo digo por usted, es sólo que, desde que llegué aquí han ocurrido cosas que jamás pensé que me pasarían
—Ya verás, pronto saldrás de aquí—dijo tranquilizandome—sólo es necesario que vengan tus padres, firmen unos papeles y ya serás libre
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Butterfly Effect
Mystère / Thriller-Recuerda, hoy pisas una mariposa y dentro de 3 años ocurrirá una catástrofe-dijo aquel anciano -Que sabio eres abuelo-dije mostrando claramente mi sarcasmo-deja de decir citas sin sentido -¿Quién dijo que eran citas sin sentido?