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chic@ssss, este capitulo va a ser básicamente de malia (stalia) hoy me he centrado en malia, pero ya colgaré alguno mas centrándome en otros personajes 




pvo scott

-hola- dije lo mas alto y cortante que pude 

-em.. , scott, este es luke, luke grace, ha venido desde inglaterra

-hola, encantado- dijo sin dejar de sonreir y dándome la mano

-igualmente-dije calmandome

al rato llego stiles 

-hola, soy stiles

-encantado- dijo el rubio- creo que deberíamos empezar el entrenamiento, ¿no creéis?

y asá fue, el entrenamiento paso muy rápido, ya habíamos terminado y para nuestro alivio seguia siendo el capitán, y bueno, stiles, stiles seguía de titular

-¿scott?

-¿si?

-soy yo kira, esto quería decirte que no me gusta luke, creéme, estate tranquilo 

-yo..., me parece bien- y sin mas demoras la besé

PVO malia

estaba segurísima de que conocía a ese chico de algún lado, no por su cara ni aspecto, fue mas bien por el olor, como si ya lo hubiera olido, pero ahora estaba caminando de vuelta a casa, no quería ir con stiles, no era el mejor momento, asi que seguí mi camino por el bosque, al final tuve que contarle a mi padre todo, ya que si no no se hubiera demorado en recomendarme un psicólogo, y cuando se lo conté, bueno, se arrepintió demasiado por haberme encerrado en eichen, pero después de todos estos años años se que es mejor perdonar, y eso hice.

-ayudaa- me había parecido oir a alguien, paré y afine el oido

-ayudaa - corrí con todas mis fuerzas hasta el lugar de donde provenían las voces, ¿era mi cueva?, seguí corriendo y me di cuenta de que las voces venían de mi antigua cueva de coyote, que hacia alguien ahi, corri y entre dentro, al principio no vi nada ya que estaba oscuro, pero cuando cambie de ojos....

-¿malia?, ayúdame por favor- era, ¿una niña?

-voy, no te preocupes, te sacare de aqui, ¿como has llegado?- dije mientras la cargaba fuera de la cueva

-solo quería decirte que no fue culpa tuya- ¿de que estaba hablando ?, entonces fue cuando la vi bien

-¿maia?...- dije sin voz

- si - no me lo podía creer -oh dios- la abrazé con lo que quedaba de mi alma

- te quiero hermana- me susurró al oido.

la llevé todo el camino en brazos, seguramente tendría nueve años, no me lo podía creer, no hablamos, solo la llevé cojida a casa, por suerte papa no estaría durante tres días mas. llegamos a casa y la senté en el sillón.

-no quiero que te sientas culpable malia, no fue culpa tuya , tienes que saberlo 

-yo...- solo la abrazé

-te sigo queriendo igual, sigues siendo mi hermana- no podía mas, y simplemente dejé que mis lagrimas cayeran como no lo habían hecho antes

-te quiero maia, no te perderé mas, te lo prometo, conmigo aquí no te pasará nada.

estubímos las dos siguientes horas comiendo y jugando con algunas muñecas que mi padre guardaba, no era experta en niños pequeños, y normalmente no me esforzaba en ser amable, pero ahora era diferente.

Not all monsters do monstruous things.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora