Shinka había despertado, y comportado tan fría como un hielo. Los hermanos entendían por qué. Quizás ella nunca quiso ser un vampiro, y nunca casarse con alguno de ellos, pero para eso fue enviada a su mansión.
Subaru se recargó en la pared, con el ceño fruncido y mirando de reojo a Shinka. La rubia ya casi no le hablaba, y si lo hacía era solo para preguntar la hora. Había cambiado en tan solo tres días; su piel ya no era la normal, sus grandes y oscuros ojos rojos parecían más oscuros y sin vida, y, aun no acostumbrada a ser vampiro, no soportaba estar mucho tiempo sin tomar sangre.
— ¿Cuándo va a llegar? —preguntó Shuu a Reiji, el de lentes hizo una mueca.
Karlheinz -O Papamaki, como le decía Shinka antes- les había avisado através de una carta que iba estar allí, para ver a Shinka y ya decidirse de una vez con quién se iba a casar.
Shinka se había comportado seria con esa noticia, incluso como Reiji. Había estado pensando con quién podría pasar el resto de su vida -que era muy, pero muy larga-. Pero era muy difícil, ya no podría saber con quién su corazón latía rápido, pues ahora este no latía como antes.
Ahora solo tenía que ver el rostro de los hermanos, y decirse; 'Yo lo amo a él, con él quiero tener una familia y pasar el resto de mi vida'.
En un segundo, la figura de Karlheinz se hizo presente, poniendo rígidos a los hermanos y nerviosa a la rubia. El albino mayor les sonrió un poco. Shinka nunca lo había visto, y vio lo parecido que era con Subaru y Shuu, quizás, eran los que más se parecían a su padre, y quizás también Reiji.
El hombre era atractivo. Sus ojos eran claros, su rostro delicado y fino, y con esas ropas tan elegantes, era como ver a un hombre de alta clase -cosa que era en mucho sentido-.
— ¿Ya haz elegido? —preguntó a Shinka. La rubia asintió insegura, y el corazón de Subaru casi se le sale de su cuerpo.—bBien, quiero escucharlo.
— ¿No puedes estar aquí la próxima semana?
Karlheinz negó ante la pregunta de Subaru. Este quizás quería que Shinka pensara bien, o quizás no quería perderle. La segunda puede que sea la respuesta. Subaru no podría ver a Shinka en los brazos de otro chico, quizás destruiría todo a su paso y también al chico.
Shinka limpió sus manos en sus jeans azules, quitando el sudor. Suspiro, esperando -deseando- no equivocarse. Estaba haciendo lo que su corazón decía.
Él era el único que la pondría nerviosa, sonrojarla, hacer que tiemble y hacerla torpe -incluso, un poco más de lo que es-. Si hubiera aun sido humana, ella aseguraría que su corazón y hubiera estado latiendo rápidamente.
Pero no podía concentrarse al ver todos los ojos puestos en ella, esperando su respuesta. Abrió su boca, pero sus palabras se trabaron en su garganta, como si no supiera que decir o hablar. Tomo aire, y lo botó, luego, miro a Karlheinz nerviosa.
Estaba segura que él era el indicado.
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Perverted. ✾ Subaru Sakamaki
FanfictionSi había algo que Subaru odiaba -además del ajo- era cuando Raito se ponía en modo pervertido, murmurando cosas obscenas y con sus ojos esmeraldas brillando con perversión. Evitaba a toda costa estar junto al castaño, pues este se divertía molestand...
