POV Melissa
"¡Dios mío! ¿Oliver? ¿Estás bien?" Oliver asintió algo mareado por el golpe que le acababa de dar. "Lo siento mucho, no te vi allí atrás"
"Tranquila Lissa, estoy bien" Se levantó del suelo y sacudió sus pantalones mientras yo lo veía con un poco de preocupación. "¿Ves?"
"De verdad lo siento mucho, ¿quieres que te acompañe a casa?" Me ofrecí.
"Debería ser yo el que te acompañe a ti, pero dado el hecho de me acabas de tirar al piso con la puerta de tu casillero, aceptaré la oferta"
"Oliver..." dije mirándolo algo insegura "¿Seguro que estás bien?"
"Soy como Ironman, niña. Tu casillero es el que debería estar mal"
"Ese es el Oliver que conozco y quiero" El rodó los ojos con diversión "Déjame guardar los libros y nos vamos"
"Esta vez intenta abrir tu casillero lejos de mi cara por favor"
"¿Qué hacías detrás de mí casillero si se puede saber?"
"Oh, y-yo estaba....Uhm..." Se quedó callado unos segundos. "Quería acortar el camino hacia la salida"
"La salida queda del otro lado"
"Si, lo sé" Bajó la mirada a sus zapatos. "Te estaba esperando"
"Te dejaré en paz sólo porque me estoy muriendo de hambre y tengo pizza en casa, algún día ya me dirás qué hacías ahí escondido" El sonrió mostrando sus dientes y empezamos a dirigirnos afuera.
"Día de pizza... ¿Estarás sola en tu casa?" Demonios, no debí decirle que comería pizza.
"Odio que me conozcas tanto" Dije en un bufido. Él ya sabía que cuando mis padres pedían pizza era por qué tenían alguna reunión y no estarían en casa hasta la noche.
"Olvida lo de acompañarme a mi casa" Dijo Oliver "¿No quieres compartir una tajada de pizza con tu único y mejor amigo?"
"¡Hey! Tengo amigos, puede que seas el mejor de ellos pero no el único"
"¿Debo sentirme especial?" Preguntó con las cejas alzadas.
"Siéntete especial" Reímos los dos. "Puedes venir a comer conmigo, pero avísale a tía Sarah, no vaya a pensar que te perdiste como la vez pasada"
"La llamaré cuando tenga pizza"
Caminamos unas dos calles y habíamos llegado a mi casa en 10 min. Lo bueno de vivir cerca a la escuela cuando no tienes auto.
"Pase usted, señor Adams" dije abriéndole la puerta de mi casa.
"Gracias, señorita Hunter"
Dejamos las cosas de la escuela en uno de los sillones y nos fuimos al comedor.
"Oliver, pon los platos mientras yo corto la pizza en tajadas"
"Como usted diga, general Melissa" Hizo un saludo de militar.
"Bobo" Dije riéndome por la forma en la que se había referido a mi.
"Rubia"
"¿Eso es un insulto?" Pregunté poniendo cara de ofendida mientras él me pasaba los platos. "Al menos soy rubia natural, no como la oxigenada con la que estabas en el almuerzo" Le saqué la lengua.
Sí, yo era un poco infantil.
"No es un insulto, me gusta tu cabello" Sacó unos vasos y sirvió jugo en cada uno. "Ahora te diré rubia"
Rodé los ojos y puse la pizza en los platos.
"Y con respecto a Hannah..." Volvió a hablar seguramente refiriéndose a la rubia teñida. "No te pongas celosa, tu eres mi única rubia" Me robó uno de los platos con pizza de las manos y lo miré mal.
"Como sea, no pienso pelear contigo ahora" Dije fingiendo estar molesta. "¿Quieres ver Hora de Aventuras?"
"Ya conoces la respuesta, rubia" Abrí mi computadora y le busqué la serie.
Y así es como acabamos en mi casa, con una caja de pizza carnívora a medio comer y varios capítulos de una serie infantil.
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PlayGirl.
Cerita PendekUn PlayBoy enamorado Una chica con el corazón roto ¿Qué podría salir mal? #26 [16/01/17] #38 [14/10/16]
