Celosos, dominantes, posesivos y manipuladores, los escorpianos temen básicamente a la traición. Suelen creer que su pareja esconde algún secreto o que pretende engañarlos y, si bien luchan contra estos pensamientos negativos, les cuesta muchísimo confiar en los demás. Muy sensibles, se muestran agresivos para que no se abuse de su debilidad.
