—Odio que tengas que irte—empieza de nuevo mi mejor amiga Emma.
—Sabes que tengo que hacerlo. Me dolerá, te extrañaré a ti y también a Alex. Hemos luchado mucho, pero mi madre no ha cambiado de opinión. Además, volveré a vivir con ella.
Suena mi teléfono y me alegro al ver quién está marcando.
Es Alex, mi mejor amigo quien es el novio de Emma—también mi mejor amiga—.
Eso es raro, recuerdo cuando los presenté, ninguno de los dos se hablaba en persona directamente, siempre era yo la mensajera porque parecía que les habían comido la lengua los ratones.
Parecían niños pequeños que no sabían hacer otra cosa, que reírse cuando intercambiaban miradas.
Yo, por otro lado, sólo he tenido un novio en mis dieciséis años, con el cual he roto recientemente.
Habíamos roto por varias razones. Y todas ellas conforman el carácter fiestero y repulsivo de la mayoría de los chicos, que se resume en; sexo, alcohol y fiestas.
Confío en que aún existan los verdaderos caballeros, aunque si los hay es posible que ya tengan novias.
—Hola Emily. —me saluda al otro lado de la línea.
—Hola, Alex.
— ¿Estás en casa?
—Sí, ¿por qué?—cuestiono mientras miro confundida a una Emma misteriosa.
—Abre la puerta—añade juguetón, antes de colgar.
— ¿Qué están tramando tú y Alex?—Inquiero a Emma mientras me cruzo de brazos.
—Cálmate, sólo ve a abrir la puerta.
—Está bien, pero te juro que si...
—Shhhhh—me pide Emma tapándome la boca con su mano, al ver mi reacción— ¡Hey!, no es como si fuéramos a traer a Freddy Krueger para que venga a violarte—suelto una carcajada y luego lamo la mano de Emma para que la quite de mi boca— ¡Diugh! ¡¿Qué rayos has comido?! ¡Quedó oliendo horrible!
— ¡Oye! ¡Me acabo de cepillar los dientes y eso incluye la lengua!, tu mano ya venía así y a mi lengua le consta, ¡¿acaso te limpiaste el trasero con ella después de hacer del dos o qué?!—aseguro juguetona mientras bajamos las escaleras y acto seguido, Emma suelta una carcajada.
Emma me conoce muy bien, pues somos amigas desde el kínder. Ella siempre ha estado conmigo en las buenas y sobre todo en las malas.
Recuerdo cuando —hace dos años—, mis padres quisieron cambiarme de colegio, Emma había hecho un verdadero escándalo frente a mis padres cuando se enteró de la noticia, no obstante ellos no cambiaron de opinión.
Y cuando pasaron dos semanas los padres de Emma la cambiaron del colegio en el que estaba, al mío. Porque según, no soportaban las quejas de Emma de todos los días del porqué no estábamos estudiando juntas.
— ¡Oh-Mi-Dios!—exclamo viendo todo lo que ha traído consigo Alex.
—Emma y yo decidimos darte una despedida un tiempo antes.
— ¡Wow!, ni siquiera me he ido y ya me están despidiendo. De seguro ya tienen otra mejor amiga. —comento sarcástica, ocultando mi emoción.
— ¡Claro que no! Serás nuestra mejor amiga siempre— asegura Emma.
—A ver, decidimos hacer este tipo de despedida desde antes, porque el resto de tiempo antes de que te marches, vamos a hacer que la pases genial —explica Alex— además, hacer la despedida un día antes de que te vayas sería mucho más doloroso.
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Stay
Ficção AdolescenteConoce a Emily thompson y su historia, donde te das cuenta de nada es como parece ser y nada se parece a lo que realmente es. Conocerás la historia de Emily y sus amores, decepciones, tristezas, juegos, alegrías e intrigas.Un nuevo colegio, nuevos a...