Los días pasaban, y yo seguía hablando con ella, cada día descubriendo algo nuevo, cosas nuevas que llamaban mi atención.
En el trabajo las cosas se habían complicado un poco, así que decidí renunciar.
-Bueno esta hecho, oficialmente ya no tengo trabajo, pensé que tal vez podríamos vernos, si tú quieres claro.
-¡Si! Alex, me gustaría mucho que nos veamos, ¿cuando crees que podamos vernos?
-Mañana mismo, si estas de acuerdo y si puedes
-Si, mañana se supone que voy a la escuela, pero puedo faltar
-Bien, yo saldré de casa a las 9, llegare aproximadamente a las 10:30
-Te veré en Centro Médico, ¿Si sabes dónde es?
-Si, conozco la estación -dije contenta de al menos saber viajar en el metro-
-Perfecto, te veré ahí
-Seré el chico, alto bronceado y guapo -bromee-
No soy un alto, bronceado y mucho menos guapo, pero lo más importante es, que no soy un chico... Aún.
Esa noche no pude dormir, estaba demasiado nerviosa, ansiosa y con un estrés tremendo, siempre eh sido demasiado tímida con las chicas, peor aún cuando me gusta esa chica, y esta era una de esas veces, hundida en mis pensamientos no me di cuenta en que momento el sueño me venció.
-¡Carajo! me quede dormida- pensé mientras me levantaba rápidamente de la cama y cogía mi ropa, hice todo lo más rápido posible y salí de casa como alma que lleva el diablo.
Llegue a la parada del autobús y esperé, por suerte no tardó ni 10 minutos, subí y busque un lugar cerca de la ventana, siempre me ha gustado dar un vistazo cuando viajo, me puse mis audífonos y me relaje mientras escuchaba "Boys don't cry" de The Cure.
Por fin llegué a la ciudad, por supuesto eso no era todo lo que tenia que hacer, aún debía tomar el metro así que me apresure, corrí y por suerte alcance a subir antes que se cerraran las puertas en mi cara, llegue a la estación que habíamos acordado y no vi a Diana por ningún lado, decidí esperar un poco, pese a mi descuido había llegado a tiempo.
Entre la multitud logre distinguirla, era fácil saber que era ella; Diana era una chica alta, su cuerpo tenia complexión media, no era robusta, pero tampoco era delgada, tenía el cabello largo, negro y lo llevaba suelto, sus ojos, eran cafés, un café extraño, juraría que había tonos rojizos en ellos, sus labios eran gruesos, llevaba unos jeans negros, con un cinturón bastante notable al estilo gótico de esos que tienen cadenas por doquier, una blusa café y su chamarra de piel, aún así fingí no verla y espere pacientemente a que llegara hasta mi.
-¿Alex? -preguntó-
-Ah hola -salude intentando no sonar tan idiota-
-¿Te gustaría ir a Coyoacan?, hay un parque hermoso ahí
-Claro, me gustan los parques
Comenzamos a caminar, con dirección al andén, yo accedí porque en realidad no conocía muy bien la ciudad y pensé que no me vendría mal.
El camino al parque se me hizo un poco largo, tal vez porque ambas estábamos demasiado nerviosas para decir algo.
-Vamos Alex, aquí bajamos
-Nunca eh venido aquí
Fue lo único que conseguí decir antes de comenzar a caminar detrás de ella, salimos y había un puesto de periódicos, ella compro un cigarro y me pregunto si quería uno, lo acepte y al darmelo roso ligeramente la palma de mi mano, sentí algo raro como si algo me recorriera todo el brazo, pero decidí pasarlo por alto.
-No recuerdo hacia donde teníamos que caminar para llegar al parque -dijo con cara de preocupación-
-No importa, podemos preguntar -dije tratando de hacer que se calmara un poco-
Después de caminar algunas cuadras dimos por fin con un parque, no era el que buscábamos pero era lo que había, buscamos una banca y de inmediato nos sentamos.
-No recuerdo como llegar al parque, pero prometo que después vendremos -dijo mientras se acomodaba sus gafas oscuras-
-No importa, estamos aquí, eso es lo importante
- Deberíamos hacer un vídeo para la pagina, ya sabes mandar saludos y esas cosas...
-Es buena idea -dije, mientras me la observaba-
Comenzó a grabar el video, saludamos a las chicas que seguían la pagina y a algunas amigas cercanas, ella bromeo diciendo que yo buscaba novio, y yo le seguí la broma, fue divertido.
-¡Mira¡, ¡es hermosa! -dijo señalando una pequeña cosita en el piso-
-¿Es una lagartija? -pregunte desconcertada, por la emoción que expresaba y que se veía reflejada en su rostro
-¡Siii!, una lagartija bebé, amo las lagartijas
- Yo no lo sabía, hoy aprendí algo nuevo sobre ti, y me alegro de poder ver ese lado tierno que tienes -dije intentando no sonrojarme-
-Yo también aprendí algo nuevo sobre ti
- ¿Ah si?, y ¿que es?
-Que una ardilla es más valiente que tú -dijo señalando la pequeña ardilla que caminaba por los cables-
-Tienes razón, solo no lo hagamos público, soy ruda ante los demás
Nos reímos por mi comentario, ella sabía que le temo a las alturas, se lo había dicho una noche hacia algunas semanas.
Las horas pasaron y sin notarlo pasabamos de un tema a otro, decidimos cambiar de banca pues donde estábamos comenzaba a dar el sol, nos sentamos en otra banca y yo me senté a su derecha.
-¿Podemos cambiar de lugar? -dijo con un tono que denotaba su nerviosismo-
-¿Porque?
-Es solo que mi lado derecho es más sensible, y no quisiera.. -se quedo callada-
-No, me gusta estar de este lado, además quiero decirte un secreto -dije acercándole un poco a su oreja-
Comencé a susurrar cosas que no se podían entender porque en realidad no estaba diciendo nada, pero me di cuenta de lo que estaba ocasionando; la estaba poniendo nerviosa, muy nerviosa o al menos eso fue lo que pensé hasta que inesperadamente abrazo mi cuello
-Alex
-¿Que pa...
No pude terminar la pregunta porque en ese momento me beso, no supe reaccionar, me quede congelada, hasta que me reprendi mentalmente,en ese momento mis labios comenzaron a moverse muy lentamente y se acoplaron perfectamente a los de ella, sentí como poco a poco subió su pierna encima de mi, sabía que todo estaba subiendo de tono, no se cuanto tiempo paso, pero no quería que acabara, quería seguir besándola, pero entonces recordé que debía volver a casa, me aparte con disgusto y ambas nos sonrojamos.
-Debo irme, pero gracias por salir conmigo, me ha gustado -dije, tan rápido que me sorprendió no trabarme
-Gracias a ti por venir de tan lejos para verme Alex
-Lo hice con gusto, no es ninguna molestia para mi
Nos fuimos y el camino se hizo corto, no quería irme, quería seguir con ella, pero yo sabía que tenía que volver.
Estaba a punto de bajar del metro cuando me beso, tuvo que agacharse un poquito pues ella era más alta que yo, esta vez le correspondi de inmediato, fue un beso de despedida, de esos que dicen "te voy a extrañar, por favor vuelve pronto" y en verdad quería volver a verla.
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