Pasaron varios días sin noticia del muchacho, Teresa se había visto tentada a llamarle otra vez pero...
-Pues solo márcale para decirle de la chamarra- Dijo su amiga Luisa algo cansada del asunto.
Teresa marco con un poco de nervios, uno, dos, tres tonos parecía que no contestaría.
-Hola entonces eres tu - Era una voz chillona de una chica.
-ehm, creo que me equivoque.
-Tú eres Teresa ¿no?
-Si, ¿por que?
- Curiosidad - dijo la chica
- Cassie me ayudo la otra vez, solo quería devolverle sus chamarra.
-Esta bien, te daré la dirección para que la vengas a dejar.
Teresa tomo nota, algo decepcionada. Iría esa tarde a dejarle la chamarra.
