Capitulo 26

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Desperté.

Desperté con el corazón latiendo a toda velocidad y lágrimas en los ojos. No pude saber donde me encontraba, tal vez por el fuerte dolor de cabeza que no me dejaba pensar.
Observaba cada parte del lugar y al ver un escritorio rosa pastel me imagine que estaba en mi cuarto.

-Fue un sueño, tranquila.- Me dije para luego llevar mi mano derecha al pecho y sentir mi corazón mas calmado mientras respiraba profundo.-Dios, que idiota eres Kehila.- Me dirigí al baño, limpié todo muy bien, muy bien ya que el sueño que tuve me asustó demasiado, y me observe al espejo.

x Una Kehila pálida, con bolsas bajo sus ojos, su cabello seco, sin brillo y cada vez menos, sus brazo técnicamente eran hueso como su estomago y piernas.

-Hermoso.-Dijo la castaña mientras sacaba su lengua y arrimaba el cúter a ella para comenzar a dar pequeñas cortadas con ese filo.

Sangraba cada pequeña cortada como el puto infierno. Pero a la castaña le encantaba ver cada cortada que tenia, amaba hacerse daño, amaba ver sus piernas, y brazos destruidos.

Ardían, ardían pero eso era lo bueno para ella, sin dolor ¿que es lo divertido? x

(...)

-Hola, ¿princesa?-Se escuchó a un Harry apenado del otro lado del teléfono.

-¿Harry?-Preguntó Kehila, confundida.

Se escuchó un suspiro de aliviacion por parte del rizado.-Si, si. Kehi, escuchame, entiendo si estas enojada pero tengo que contar-

La oji-verde lo interrumpió.-Descuida, no importa.

-No, si que importa. Ahora mismo salgo para tu casa.-Dijo para tomar las llaves del auto y salir.

-¿Que? No, no Harry, esper-

-En 15 minutos llego.- Cortó.

Kheila se maldecía por dentro, no quería que venga, le hizo daño, la hizo sentir mal, hizo que piense todo lo que pensó. Aunque suena estúpido echarle la culpa a él, simplemente se podría a ver quedado llorando, pero decidió hacerlo. Nadie le puede hacer cambiar su forma de pensar.

Ya que iba a venir se puso un swetter largo que le llegaba abajo del trasero, y se quedo con su calsa.
Fue rápidamente al baño a ponerse maquillaje. No la podía ver así, pálida y con esas ojeras.

Lo hizo lo mas rápido posible, y en menos de 3 minutos se escuchó el ruido de las llaves girar y el grito de su madre-"Oh, Harry, pasa."

La piel de la castaña se erizo y los nervios que tenía eran insoportables.

Se miro al espejo una última vez y al salir del baño se encontró a Harry sentado en su cama.

Se sorprendió, ¿como entro sin que ella lo notara? Por los nervios debe ser.

Gritos silenciosos (Harry Styles)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora