Capítulo VII

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Varios minutos caminando por la estrecha acera de las afueras de Ulsan,con un celebre rapero acompañándome,llegamos al fin a nuestro destino. Suma. Ese sitio tan horrible para cualquier adulto porque,seamos honestos,¿A quién le gusta pagar multas?

Entramos al edificio y nos pusimos a la cola. Esperamos aproximadamente 45 minutos. Hubo una señora que montó un escándalo terrible. Ambos nos quedamos estupefactos por ver a que extremos puede llegar la humanidad por dinero. Somos seres realmente egoístas.

Tras eso,nos tocó a nosotros y tuve que pagar 115€ por aparcar en la plaza de inválidos. Tuve suerte de solo tardar 15 minutos de volver del supermercado,porque si hubiese estado más tiempo,me tocaría pagar 200€.

Fuimos a por las llaves de mi Opel Astra y subimos en él. Miré en los asientos de detrás y estaba bastante sucio. Esto me recuerda que he de añadir el lavado de coche a la lista.

-¿Y ahora que?.- me preguntó el rapero.

-Nos toca ir a hacer la compra.

-Buuu...eso es aburrido.

-Si quieres cenar esta noche,tendremos que ir a por comida,digo yo.

-Ya ya,mientras que compres carne,yo no digo nada.

-¿De pollo?

-Mejor de ternera.

Volvimos a iniciar una conversación un tanto extraña en la que hablábamos hasta que acabamos así:

-¡No me gusta ningún chico!

-Venga ya...a tu edad las hormonas no se están quietas,estoy convencida de que a más de uno le has tirado los cejos.

-Yo no le tiro los cejos a nadie.

-Yo creo que si.- me miró divertido.- me los tiras a mi.

-¡Ni loca! Tu ahora mismo eres como mi paciente. Los psicólogos tenemos prohibido tener relaciones con los pacientes.

-Que rara eres.

-Lo se.

-También sabes que soy irresistible.

-No te pases.

-Vale vale.- comenzó a reír frenéticamente y causó mi risa también-. Tienes una risa divertida.- sonrió.

-A mi me gustan tus dientes.- sonreí.

-Luego dices que no me tiras los cejos...- volvió a reírse y me sonrojé un montón.

-Idiota.

-No te pongas así .-seguía riendo-. Molestarte es lo mejor del mundo,no es culpa mía que te piques así de rápido.

Di un largo suspiro y me centré totalmente en lo que ocurría en la carretera,de este modo,ignorando cualquier tipo de comentario por su parte.

(...)

Llegamos al supermercado y estaba a tope de gente. Encontramos una zona de aparcamiento y esta vez,no era en la zona de inválidos. Salí del coche y antes de que el chico hiciese lo mismo,se puso unas gafas de sol muy oscuras y una bufanda que,de lo gruesa que es,le cubría la boca y un poco la nariz.

Verle así me parecía gracioso,tal vez ridículo,como si se estuviese escondiendo de algo.

Hicimos rápidamente las compras. Fue extraño. Estaba muy callado. Diría que demasiado callado,hasta que llegamos a la sección de carnicería. En ese momento se le iluminaron los ojos y me miró con unos ojos de cachorro,que,a decir verdad,se ve bastante extraño,pero a la vez adorable.

(...)

Tras acabar las comprar fuimos a la peluquería y por nuestra desgracia le reconocieron. No me sorprendió mucho. Solo esperaba que nadie se alterara,en especial los clientes del local,que por cierto,estaba llenísimo.

Nos sentamos en la sala de espera,aguardando a que llamasen el nombre del chico de mi lado.

-Pssst... -me susurró acercandose un poco a mi oído aún mirando un punto fijo- Me siento observado...

-¿Y que te esperabas? -susurré también.

-Pues...al menos una alfombra roja. -sonrió levemente.

-Ja ja. -reí sarcásticamente- Tampoco eres para tanto. -se volteó a verme indignado,alzando una ceja.

-Bitch what? -lo dijo bastante alto,cosa que no ayudó mucho a relajar el ambiente. Le tapé inmediatamente la boca con mi mano y le fulminé con la mirada.

-Cállate Yoongi,nos meterás en problemas. -este rodó los ojos y chasqueó la lengua. Me encanta cuando hace eso.

Trató de hablar,así que quité mi mano de allí,pero al final no me dijo nada.

Cuando llegó su turno,yo seguía sentada en el no muy cómodo sofá. Observaba cada cosa que hacían. Primero le lavaron el pelo,luego prepararon el tinte,se lo pusieron y se quedó esperando. Por la cara que ponía,se notaba que estaba aburrido. Me acerqué a el para conversar con el. Apoyé uno de mis brazos en la silla y le miraba por el espejo.

-Pareces un chihuahua. -reí levemente.

-Por lo menos soy adorable. -comentó Suga. Se me hacía algo raro llamarlo Yoongi,aunque no puedo hacer más que eso.

-Claro que sí.

-Que sí.

-No te lo niego.

-Te acariciaría el pelo,pero no quiero que mi mano se haga marrón.

-Que estúpida. -le miré indignada- con amor,eres guapa,quédate con eso. -rió fuertemente y le dí una zape tan fuerte que resonó por toda la peluquería. El se quejó sobándose la nuca- Estúpida... -me alejé de el sentándome otra vez en el sofá.

(...) 

Acabaron con el y se puso frente a mi. Silbé para hacerle un poco la pelota. En realidad...no estaba mal. Nada mal.

-Que guapo. -me sonrojé un poco.

-Obvio que si. -se echa el pelo hacia atrás posando de manera...¿sexy?

-Por favor,no hagas eso.

-¿Por?

-Me pones nerviosa. -y allí estaba su estúpida pero preciosa sonrisa- Te queda bien el castaño claro,no deberías teñirte tanto el pelo. -dije cambiando de tema rápidamente.

-Lo se,pero en parte es divertido,me siento como un personaje de un anime. -sonrió orgulloso.

-Se te va a caer el pelo.

-Entonces seré un rapero calvo y atractivo.

(...)

Unas horas después,volvimos a casa. Estaba patas arriba. Ni siquiera recogimos el Risk que estuvimos jugando la noche anterior. La cocina está llena de platos sucios y migas de pan. En el salón estaba  la ropa de Yoongi que deja tirada por allí. Mi habitación...la verdad es que no quiero hablar del tema.

-Buenoooo...yo...me he acordado de que tengo algo importante que hacer...así que adioooos. -El rapero trató de salir por la puerta principal,pero antes de que pudiera hacerlo le cogí del cuello de la camiseta,impidiéndole seguir caminando.

-Tu me vas a ayudar a ordenar esto.

-¿Queeeee? -me miró con mala cara- No tengo por qué.

-Claro que si. -crucé mis brazos y le miré seriamente- Uno,yo te mantengo. Dos,me debes un favor y tres... -caminé hacia el salón y cogí su ropa interior que colgaba del sofá- Esto es tuyo y no lo quiero tirado por allí. -se lo tiré a la cara. El lo cogió antes de que tocara su rostro y me miró muy sonrojado y avergonzado.

-¡O-OYE! Esto es personal... -escondió sus boxers tras su espalda mirando al suelo.

-Si tan personal es,no debería estar tirado por allí. -suspiré y le miré- Además,pareces ser el tipo de chico que rebusca en el armario de una chica. -hizo cara de asombro.

-¿ME VISTE?

-¿QUÉ?¡ESTABA BROMEANDO!¡POR DIOS YOONGI!

Broken NeuronsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora