CAPÍTULO 19 : REUNIÓN

22 2 0
                                    




Estábamos a punto de casarnos, llamé a Dan a su teléfono, uno de los regalos de Matt fue un teléfono con el número de Dan y mi padre , la llame y Matt bajó las escaleras, de pronto escuche los gritos de tres hombres eufóricos y Jessie gritaba y saltaba, podía escucharlo, le dije a Dan todo lo que había sucedido y que la nueva casa era estupenda, le mande un croquis por mensaje y ella estaba tan contenta tambien que me prometió que llegaría mañana muy temprano, baje las escaleras y Jessie me cargo los dos últimos escalones

-Hermana - decía él una y otra vez - felicidades, vas a ver que todo saldrá tan bien que todas querrán una fiesta así

-Gracias Jessie, pero espero que sea algo sencillo, sólo amigos - le sonreí por qué no quería dejar caer su entusiasmo, así que decidí traer de vuelta a la vieja y loca Altair que seguro le contó Matt que era , así que le mostré el anillo a Jessie para que lo admirara, era un anillo de plata con un gran diamante digno de admirar

-además no crees que con esto será suficiente para ser la envidia de todas - me reí a carcajadas

- si que lo serás -el asentía y se reía conmigo

Corrí hacía los brazos de Matt y me enganché a él como un koala a un árbol, Jessie se sentó en el sofá y puso el televisor, era extraño como su euforia descendía tan rápido, o solo yo no notaba el tiempo cuando Matt me besaba, de pronto alguien toco la puerta, y yo no pude evitar bajar de las caderas de Matt , en un segundo lo tenía del brazo y estaba corriendo hacia el mar, y tapaba mi cabeza con la otra mano

-¡Alt para! - dijo Matt y me agarro rápido por la cintura y me levantó del suelo -es sólo la comida, tranquila

-Lo siento yo, no se... creo que fue un reflejo -esta vez yo no lloraba solo me sentía un poco ridícula por hacer tanto escándalo

-perdóname, te he lastimado tanto, perdoname -Matt me abrazaba muy muy fuerte

-estoy bien -dije contra su pecho, sin estar segura de que mis palabras fueran verídicas

-vamos a comer entonces - me sonrió y puso su brazo en mis hombros, yo solo asentí con la cabeza y regresamos

-¿que demonios fue eso? -dijo Jessie un poco sorprendido -solo me gire para abrir la puerta y ustedes ya casi llegaban a la playa

-un ataque de adrenalina, solo probaba a Matt para ver si me podría llevar el paso si deseo escapar -me reí para aligerar el ambiente, al parecer Josh fue el único testigo de mi ataque

-bueno, creo que al menos eso lo hará bien mi hermanito -Jessie se rió y le revolvió el pelo a Matt

-No cabe duda -le dije a Jessie

Comimos y reímos por mucho tiempo, resulta que Jessie es muy agradable, yo creo que a Dan le agradará conocerlo, a pesar de todo lo que paso, creo que no fue el, quien al final movía los hilos eran las drogas en su cabeza, si lo sabré yo, que he estado loca como una cabra por su causa y que me han hecho y deshecho a su gusto, cuando estás en un estado así sientes que tu cuerpo es inanimado, eres solo una marioneta lista para atacar, viajar o lo que sea que tu oscuridad desee, en un segundo sientes concupiscencia y al otro estás huraño , en un segundo tu gritas y al otro callas, todo lo que tienes en ti es energía pura viajando a través de tu cuerpo pero cuando se va lo único que deseas más que otra cosa en el mundo es sentirte así de nuevo, no es que justifique a Jessie, solo que ahora con la cabeza fría creo que lo entiendo, sé lo que hice en el pasado y siempre me he jactado de como me recupere y todo eso, pero esa época oscura siempre estará marcada en mi, por qué a pesar del odio que siento hacia mi por haber cometido tantos errores en esta vida nunca te quedas sin marcas, siempre traté de marcar mi piel para quedar sentirme libre, pero algo siempre nos atormenta de una forma u otra y lo que me hizo salir fue el hombre que está junto a mi, que hizo un gran esfuerzo para sacarme adelante, y que siempre ha actuado vehemente para hacerme el bien, casi siempre he sido injusta con él, por eso le debo todo, y lo había olvidado solo por el hecho de que ambos hemos cometido errores, ahora con la cabeza fría estoy segura de que lo amo y de que no podría estar sin el, por qué probablemente yo me metería en demasiados problemas y mi vida sería mil veces más desordenada de lo que es ahora, porque lo admito siempre he sido yo el imán de problemas, pero ya tengo a mi cura. En la noche Josh se quedó dormido en el sillón, Jessie le tendió una cama improvisada, Jessie fue a su cuarto y nosotros al nuestro, todo era perfecto

Sin marcasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora