CAPÍTULO 16: TE AMO

27 3 0
                                    

En mi mente sólo hay una palabra

TE AMO

Una palabra que en vez de hacerme sentir feliz, me hace sentir culpable, ¿por qué mi vida es tan problemática?¿Qué he hecho para merecer este amor tan doloroso? ¿Qué pecado he cometido?, Dios ayúdame, sé que nunca he estado cerca de ti, pero hoy, ahora, con mi mente tan confusa, nublada, con mi corazón herido y helado, con mis ojos ciegos de tanta pasión, te pido, no te ruego, mejor dicho te imploro que me ayudes, Dios ayúdame a olvidar, ayúdame a dejarlo ir, ayúdame a escapar de esta terrible situación, por favor...

                  

De pronto siento unos brazos fuertes debajo de mí, siento sus tibios labios en mi frente y abro los ojos, que están hinchados  por las lágrimas

-No llores, estoy aquí –me dice Matt con un tono de voz muy suave, veo su rostro y es normal, ya no existe la mirada que veía en mi sueño y ahora que veo sus hermosos ojos color esmeralda, siento tan cálido mi corazón, es como si hubiera lava en él, que explota y escurre lentamente por todo mi cuerpo, y fluye como si conociera el camino, ahora mis brazos lo sostienen con tanta fuerza que se sienten solo como una extensión más de el

-No me dejes, por favor – le digo, y en mi voz se oye un tono de ruego

-No te preocupes, siempre estaré contigo, en la bonanza y la pobreza, en la salud y la enfermedad- me sonrió y puedo ver sus blancos dientes relucir, besa cada uno de mis ojos y me abraza fuerte de nuevo, se acomoda a mi lado en la cama, y cierro mis ojos, ahora siento mucha paz, sin embargo sé que tengo cosas que solucionar

-¿Puedo llamar a Dan? O ¿a mi padre?

-No dejaré que llames a tu padre hasta que estés segura en el lugar a donde nos iremos

-¿y cuando nos iremos?

-Tal vez está noche, pero ahora puedes llamar a Dan, y otra cosa el doctor dijo que no estas embarazada, que solo fue un error

- tú y yo tenemos que hablar, esta vez lo digo enserio, no puedes escapar de la verdad y lo sabes – asintió con la cabeza y me dio el teléfono con el número de Dan

-Bueno, ¿quién habla? – Dan contestó muy rápido, al escuchar su voz la noté triste y alterada, en realidad nunca pudimos hablar sobre lo que pasó

-Dan, soy yo Altair

-¿Chica dónde estás?, ¿qué pasó?, ¿tu padre sabe que estas llamando?

- Estoy bien, pero ya no estoy con mi padre, estoy con Matt, en una casa, no te puedo decir dónde está pero pronto te podre ver

-Gracias al cielo estás bien, necesitas algo, Matt no me ha dicho nada

-se lo de tu bebé, se todo lo que te pasó, también por eso necesito verte, necesito saber que estás bien, sabes que eres lo más cercano a una familia que he tenido, y no quiero perderte

-No quería molestarte, bueno en realidad aun no te quería decir nada, pero escucha, tienes que decirle a tu padre que estás bien, si no él podría venir aquí

-Tu no me molestas – le dije algo furiosa, no puede ser que nos conocemos desde preescolar y sea tímida conmigo, se que es duro pero en quien más podía confiar, si no es en mi –y por otro lado también por eso estoy hablándote, quiero que le digas que estoy bien, y que lo veré pronto

-Si Alt, gracias por llamar y no te preocupes yo hablaré con el, en cuanto te vea y ¿Cómo está el bebé?

-Fue falsa alarma, me he salvado de criar a un niño, además tengo demasiados problemas como para resolverlos para el

Sin marcasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora