El niño y la inteligencia artificial

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«Haikyuu! No me pertenece, sólo juego un poco con los personajes de Furudate-sensei».


«Esta historia contiene una pareja "crack" si este tipo de parejas no es de tu agrado favor de abstenerte de seguir leyendo. Si no es el caso: disfruta».

Este fanfic es una colaboración mía y de mi mejor amiga/kohai; Erika.




«1.- Ningún robot causará daño a un ser humano o permitirá, con su inacción, que un ser humano resulte dañado.

2.- Todo robot obedecerá las órdenes recibidas de los seres humanos, excepto cuando esas órdenes puedan entrar en contradicción con la primera ley.

3.- Todo robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando está protección no entre en contradicción con la primera o la segunda ley».


Wakatoshi sabe de las reglas de las articulaciones de un robot de ensamblaje; tiene que llevar en su articulación sobre tres o más ejes. Los tres ejes permiten a los robots articularse a través de las tres dimensiones espaciales, no sólo respecto a un plano o línea, pudiendo alcanzar cualquier punto dentro de la longitud del brazo robótico. Los robots de ensamblaje más sofisticados cuentan con ejes adicionales que les permiten movimientos más complejos y pueden alcanzar cualquier punto del espacio dentro de la longitud de brazo y desde cualquier ángulo. Los tres ejes del brazo de un robot de ensamblaje se pueden asimilar al hombro, codo y muñeca de un brazo humano. Cualquiera que lo escuchará decir aquello se podría ya en el acto a evitarlo o mirarlo como si de un loco de la ciencia se tratase.

Es su padre que le ha enseñado esto, como también saber usar toda esa información y no sólo retenerla en su cabeza, dejarla fluir entre sus manos como lo hace ahora con una pequeña secuencia mecánica que él mismo diseño, sólo un prototipo. Es por esa razón que lo ha criado: con la intención de aprender cómo crear tecnología que pueda ayudar a la humanidad, para que sirva de algo en el mundo que siempre está en movimiento.

Con esas ideas fluyendo en su cabeza, con el aliento de su padre él sólo ha pensado en ser el mejor. Lograr las mejores cosas. Esa fue su idea cuando tenía ocho años, pero su padre comenzó a alejarse, dedicaba más tiempo a estar en su laboratorio y menos con él. Al principio no lo afectaba dado que él mismo se concentraba a sus propias ideas.

Había días que la luz de su casa desaparecía por dos días o más, otros en los que escuchaba a la lejanía algo explotando. Los vecinos quejándose, dos cuadras de su vecindario sin la preciada luz artificial. De manera aletargada todo comenzó a cambiar, como sus propias ideas hacía su padre, no sólo llegó el alejamiento de sus padres, al principio su madre lo apoyaba, como él también lo hacía, aun en el fondo lo apoya.

«Lo hace por un bien común» son los pensamientos de Wakatoshi. Pero su madre no pensaba lo mismo.

La vio partir de la casa para no volver.


—¿Puedes escucharme?

—Sí. Escuchó, fuerte y claro.

Las primeras palabras que su creado dirigió hacía él y las primera que él formulo. Lo primero que su disco duro ha guardado. Todo está oscuro, no hay nada que pueda ver. Sólo puede hablar y escuchar. No más.

—Guarda esta información —Escucha a su creado atento. Es una voz grave la que habla, un hombre de eso no hay duda. Su tono denota emoción. El solo procesa sus palabras y guarda la información—. Desde hoy tu nombre será; ocho, seis, ocho, nueve, seis, ocho, cuatro, dos, nueve, uno. Pero tengo otro nombre para ti —Ya estaba guardado ese nombre y esperaba la siguiente indicación—: Hinata Shouyou y te diré la razón del porque te lo di...

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⏰ Última actualización: Jan 08, 2017 ⏰

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