CAPITULO 7 PARTE 1

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Al otro día me levante e hice mi rutina de todos los días. Cepille mis dientes, me bañe y me planche el cabello. Baje a desayunar pero apenas pude tocar mi comida cuando Alonso llego así que salí y lo invite a pasar mientras yo terminaba de comer, pero el se negó, dijo que el me llevaría a desayunar ya que el tampoco había comido. Subí a su auto y en cuanto cerré la puerta del auto el me tomo por el cuello y me acerco a el para besarme. Nuevamente fue un beso tierno y apasionado, podría acostumbrarme a esto. Luego me dedico una de sus hermosas sonrisas y yo nuevamente me sonroje. Fuimos a una cafetería en el centro de la cuidad, el pago el desayuno completo. Yo pedí un desayuno americano y un jugo de naranja y el una hamburguesa sin vegetales, un servicio de papas fritas y un jugo de fresa.

- el sábado un amigo cumple años y me gustaría que fueras conmigo a la fiesta - dijo el mientras tomaba de su jugo

- ¿yo? ¿Por que?

- me gustaría presentarte a mis amigos para que ellos te conozcan, son mis mejores amigos y no puedo no presentarles a mi prometida - sonrei tontamente a lo que me dijo, el quería presentarme ante sus amigos, el estaba orgulloso de casarse conmigo, de no ser así ¿Por qué insistiría en presentarme a sus amigos? El seguia sonriendo como siempre, y yo comenzaba amar esa sonrisa...

-Esta bien ¿a que hora?

-A las 9

-De acuerdo

Terminamos de desayunar y volvimos al auto y me llevo a la universidad, nuevamente el se despidió de mi con un beso, pero esta vez no me tomo por sorpresa.

El día en la universidad paso lento. Las clases se me hicieron eternas y lo peor era que hoy salía a las 6 de la tarde. Eso no debería ser legal. Ya para las 2 de la tarde estaba exhausta, frustrada, estaba a punto de salir corriendo y tirarle los cuadernos al profesor. Hice un esfuerzo sobre humano para mantenerme a raya y no asesinar a los profesores y cuando por fin dieron las 6, literalmente volé hasta mi auto y conduje a mi casa.

Al llegar subí inmediatamente a mi habitación, me quite los zapatos, los pantalones y quede en ropa interior.

Cuando me desperté ya era media noche. Tenia las luces apagadas y lo único que iluminaba la habitación era la tenue luz que entraba por ventana. Me di vuelta para levantarme y me lleve una gran sorpresa.

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