Mi cabeza contra tu pecho, justo a la altura de tu corazón. Tus brazos cubriéndome y tu barbilla recargada en mi cabeza. De noche, un fresca noche de invierno. Ese momento fue perfecto. Me sentía protegida por tus brazos y en paz escuchando el latir de tu corazón, despacio y sin cesar; tu pecho bamboleando.
No hablamos por minutos, o tal vez por horas.
Cuando tuvimos que separarnos tú sólo besaste mi coronilla, ese gesto me conmovió. Supe desde esa vez que nunca te olvidaría.
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Fragmentos de mí
RandomPodrás entenderlo, pero aveces en realidad, no es lo que trato de decir. Portada elaborada por: @violencx
