Estaba destrozado, me sentía confuso y moribundo, era lunes y no sabia que hacer... me dolían las manos de tanto golpear la pared y pensar que hice mal. Ahora bien, ya era martes, ya un día del susodicho conflicto, pero la molestia ya estaba calmando, aunque no el dolor. Pense que podia ir por ti al colegio, hablar un poco y sentirme mejor, no por nada eras una buena amiga mía y me conoces, así que quedamos en vernos ese miércoles afuera de tu colegio a la una, pero jamás llegaste, espera hasta las tres y camine así el metro, algo empapado ya que había llovido, molesto por eso y apunto de irte, subí las escaleras, hasta que recibí una llamada tuya en la que me preguntabas dónde estaba y me pedías perdón, te menciones que estaba en el metro y después de media hora más de espera. estabas ahí, viniendo hacia mí, con un vestido floreado, unos lentes muy bonitos que necesitaba utilizar, unas botas café claro y una mochila guapetona, te di la mano como costumbre que tenía ya y nos dirigimos a casa, fuimos por pastel, dos leches de chocolate y dos cucharas, nos sentamos en una banqueta y conversamos... olvide que alguien me había hecho daño y jugando te propuse jugar al noviazgo, y aceptaste... ahora bien, esto de repente comenzó a hacerse más enserio, me pediste que te quitara el miedo de las manos y yo te pedí quitar los rasguños que tenía. Así es hasta ahora, asi deberia de ser, yo, intentando darte una nueva forma de ver el amor y tu dejando que abra las puertas derrumbadas de tu corazón. Así es como este espejismo se convierte a pedazos en realidad.
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"Dos y Dos son Cuatro"
Rawak¿Debería uno apegarse al hilo de una historia, crear personajes y crear capítulos? ¿O simple y llanamente escribir en gana?
