Pequeñas hojas resquebrajadas en el suelo, porque ya no pueden mantenerse en su árbol, roció matinal sobre el pasto que está en el patio trasero de mi casa, los vidrios de mi habitación, para variar, siguen empeñados tras una mañana húmeda, quizá lluviosa. El ayer de esta mañana queda por demás de recordar, no es importante ni sustancial para iniciar mi día, si es que hay una razón, sería una simple, que no te pude sentir en el ayer de esta mañana. El cielo hoy se pinta de colores bellos pero sombríos, lo suficientemente bonitos para mi gusto, así que he decidido pintar mi sonrisa de esos mismos colores y mostrártela más tarde, ansiando con ganas que mi sonrisa quede atrapada entre tus labios sabor fresa, si, esos desgraciados labios que me embriagan de felicidad. Hoy no es como ayer, ayer el día estaba seco, mis pasados se arrastraban pues esta ocasión no tenía ganas de cargarlos, si no de que alguien los cargara, fue un día completamente deprimente y estúpidamente largo, casi eterno, tanto que por primera vez sabía que dormir seria mi salvación, aunque odiara dormir. la capa de mi ingenuidad se estancaba entre las hojas secas que cayeron del árbol olvidado y ya viejo, mis recuerdos ardieron al igual que las hojas secas cuando tocan el sol abrumante de medio día, mi soledad sucumbió y voló como cuando las hojas son traídas en dirección del fuerte viento, de casi un huracán. Formule palabras retorcidas y que no uso jamás, pensando en una manera nada dolorosa de decirte adiós, una forma de decirte que te quiero y quiero disfrutar de desfilar por otros lados, que no puedo seguir al pie de algo que a fin de cuentas me ignorara si lo ignoro, que no correrá tras mi sombra ni unas calles, que no se puede retener algo que da de sí hasta la vida, que de maratón en maratón va hacia ti si es tarde ya, que siempre se da y siempre se pierde, pero la cantidad que lo que se gana y pierde denota lo que vales para la otra persona, que no puedes sacrificarte por esa persona que se ofende fácilmente, que te pedirá esperar y dejarlo todo a un lado, siendo que si esta ocasión lo pido yo, todo se acabara, y el tiempo va a roerlo hasta que esté de nuevo en nada, hasta que sea inservible, hasta que quede todo en frases de olvido y me recuerdes con risas y carcajadas burlonas, hasta que sea otro más y viva en el limbo de tu mente.
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"Dos y Dos son Cuatro"
Losowe¿Debería uno apegarse al hilo de una historia, crear personajes y crear capítulos? ¿O simple y llanamente escribir en gana?
