Carta IV

29 4 0
                                        

Me hablabas viéndome directo a los ojos, mientras caminabas a mi alrededor, literalmente rodeando de un lado a otro.

Te sentaste junto a mi en todas las clases de Biología, incluso cuando llegaba tarde, me guardabas en lugar.
Y yo te guardaba el tuyo discretamente.
Llegabas tarde y al entrar yo no me daba cuenta, dabas pasitos silenciosos hasta acercarte a mi y picarme la panza.
Finjia enojarme y no querer que te sentará junto a mi, pero ambos sabíamos que te estaba guardando el lugar.

Cuando te veo caminar, es como si te viera caminar a través de una estela de luz, irradiendo maravillas.

Our SoulsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora