Pasiones.

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Un escalofrío recorrió el cuerpo de la joven mientras miraba aquellos ojos que tan fijos estaban ellos. Se sentía como una presa apunto de ser cazada y devorada... Y vaya que si iba a ser devorada. Su piel se erizo en cuanto noto el aliento de su amante chocando contra su cuello, tan caliente, tan anticipador del acto que iban a realizar.

Las ropas de la joven fueron removidas con violencia a la vez que su cuello era mordido con fuerza. La brusquedad siempre estaba presente en el acto, se dejaban llevar por sus más bajas pasiones e instintos, dejaban que fueran sus manos y labios los que dictaminaran el ritmo y la fiera con la se devorarían el uno al otro.

Las voces de ambos, las palabras obscenas cargadas con la lujuria que en aquel momento estaba en cada fibra de su ser, dejaban en claro como el deseo les estaba consumiendo y como se estaban saciando en él. Piel contra piel, el sudor de ambos mezclándose, hasta ser uno al igual que los cuerpos de ambos amantes. El cuello de la dama estaba cubierto de los mordiscos del contrario, aunque la espalda de él no se le libraba de los fieros arañazos que su dama le había regalado. Marcas que delataban como se estaban dejando arrastrar por la pasión que estaba consumiendoles. Si fuesen dos hojas de papel ya se habrían convertido en cenizas y el viento les estaría llevando a lugares lejanos e insólitos, pero no lo eran... Solo eran dos personas entregando su cuerpo al otro, así como su alma, al menos la dama, pues el caballero nunca revelaba si lo hacía o no, mas ¿aquello era necesario? ¿No era más que suficiente que le entregase su cuerpo de aquella manera a la mujer? Ella no se quejaba, disfrutaba de aquel cuerpo de una manera lasciva, pasional y él... le mostraba un mundo lleno de placeres que pocos conocían o más bien sabían como expresar.

Ahora era él quien se sentía la presa a punto de ser devorada, aunque de eso se trataba aquel juego, ¿No?

Devorar y consumirse hasta terminar extasiados, siendo uno, pero a la vez manteniéndose separados, en una extraña mezcla de una pócima que todos, en algún momento de su vida, tomaban hasta quedar... perversamente satisfechos.

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⏰ Última actualización: Jun 18, 2016 ⏰

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