Alejandro. Cuando llegamos y fuimos a rentar los cuartos, mi vecina me dijo que me toco quedarme con mi compañera, lo cual era obvio. Cuando llegamos al cuarto y me asomé por el balcón vi algo inigualable, que de seguro nunca la volvería a ver, vengo muy cansado y trataré de dormir un rato para poder ir a refrescarme al mar.
