Alejandro. Después de un rato me senté, la otra acompañante se sentó conmigo, me dijo que estaba cansada por eso decidí sacarle platica para que no este aburrida y para conocernos mejor. Me pregunto mi nombre y yo le pregunte el de ella, se llama Luzma, también se me hizo conocido ese nombre, la mire a los ojos y vi que le salían lágrimas y se marchó sin decir nada, me quede preocupado y decidí seguirla.
