11

103 17 1
                                        

POV Brooke

Por más que intento recordar algo de los supuestos últimos seis años que he olvidado no puedo. Es como si hubiese una pared o un muro que no me deja llegar hasta ellos. Lo último que recuerdo es lo que he repetido tantas veces al doctor, a Amelia y a mis padres. A partir de ahí todo está en blanco, hasta que ayer me desperté en el hospital con Amelia a mi lado.

Según lo que me dijo ayer el doctor sufro "Perdida de memoria temporal". Eso fue lo único que entendí ya que después, el doctor, se puso a hablar con tecnicismos y palabras raras que no entendía.

Lo peor es que nadie me puede contar nada. Tengo que recordar todo por mí misma, nadie me puede ayudar. O eso es lo que ha dicho el doctor:

  " Recuperarás la memoria, o casi toda, de aquí a tres años, pero tendrás que hacerlo sola. misma tienes que recordarlos, no puedes creer que recuerdas algo por el simple hecho de que alguien te lo haya dicho. Te estarías engañando."

¿Como voy a conseguir recordar todo? ¿Por qué he olvidado estos seis últimos años y nada más? No lo entiendo, todo lo que pasó antes lo recuerdo perfectamente. Recuerdo encontrar a Alex besándose con la rubia de bote, llorar sin poder parar por la muerte de mi abuela. Recuerdo como conocí a Amelia, como me trataban mis padres... ¿Por qué lo demás no? ¿Me pasó algo tan malo como para olvidarlo?

El sonido de la puerta abriéndose me saca de mis pensamientos haciendo que mire a ver quien ha entrado a la habitación. Al mirar me encuentro con el mismo chico que entró ayer mientras hablaba con el doctor. Al entrar se veía ¿Emocionado tal vez? Pero al irse parecía estar triste y enfadado. Su rostro había cambiado completamente y siento que fue por mi culpa, pero no entiendo el por qué. Yo no le conozco. ¿O sí?

- Hola - me saluda con una sonrisa.

Había que decir que el chico no estaba mal. Estaba bastante bueno. Todo en él parecía perfecto: su pelo despeinado dándole un aire despreocupado, sus ojos verdes, sus músculos bien trabajados...

- Hola - murmuro indecisa.

¿Deberia de hablar con él?

- Eh.. Yo... Venía a presentarme, soy...

- Aiden - le interrumpo dejándole confundido. - Lo dijiste ayer cuando entraste como un loco a la habitación.

- Ah sí, claro - murmura recuperando la sonrisa. - Supongo que podríamos ser amigos ¿no?

- No se me da bien hacer amigos - le advierto en un tono de voz frío.

- A mí tampoco - contesta sin quitar la sonrisa.

- No lo parece. - Aiden se acerca a la cama y se sienta al lado mía.

- Supongo que lo estoy haciendo mejor de lo que pensaba - susurra en mi oído como si fuese un secreto.

Al sentir como toca mi piel siento una especie de ¿descargas eléctricas? Por lo que me separo rápido.

¿Que ha sido eso?

- Lo siento - dice sin rastro de la sonrisa que le caracteriza.

- N-no pasa nada - contesto intentando restarle importancia con una sonrisa, aunque creo que más bien me ha sido una mueca.

Pasamos la tarde hablando y haciendo el tonto, yo insultandole y el haciéndose el ofendido... Definitivamente se ha quedado con el mote de cavernícola unineuronal, le queda perfecto.

"Podríamos llegar a ser muy buenos amigos..." pienso mientras le veo entrar a la habitación con el vaso de agua que le he pedido antes.

- Prométeme una cosa - me pide antes de darme el vaso.

- ¿El qué?

- Que en cuanto salgas del hospital vas a pasar un día entero conmigo - me contesta. - Si dices que sí yo te prometo que será el mejor día de tu vida.

No sé por qué, pero tengo la sensación de haber escuchado esas mismas palabras antes, aunque no sé cuando.

En mi interior empieza una batalla para decidir si debería ir o no. Al fin y al cabo no le conozco, solo he pasado una tarde con él y ya. ¿Deberia fiarme?

A pesar de todo acabo asintiendo con la cabeza mientras murmuro un "vale".

Enseguida Aiden me da mi vaso de agua y vuelve a sentarse a mi lado.

(...)

- Aiden no ha cambiado nada... - le digo a Amelia en cuanto mis padres se van.

- ¿Lo recuerdas? - pregunta sorprendida a la vez que se acerca a mí.

- No, en realidad no sé si es igual que antes o si ha cambiado, ni si quiera estoy segura de que le conozca pero me imagino que sí, si no ayer no hubiese entrado así a la habitación. - Tomo aire. - Pero de lo que sí estoy segura es de que tú le conoces ¿De qué?

- Sabes que no puedo decírtelo - me dice apartando la mirada.

- ¿Que tengo que ver yo en eso?

- Brooke... No puedo - dice bajando la mirada al móvil para evitar tener que mirarme a los ojos.

Entonces tiene que ver conmigo. ¿Le conocerá gracias a mi?

No entiendo nada.

- Ya, bueno... - murmuro.

Sé que no debería preguntarle, que al final me perjudico a mí misma, pero no puedo evitarlo. Necesito saber por qué siento lo que siento.

Igual no puedo averiguar el por qué, pero Amelia es mi amiga y las amigas dan consejos...

- No tengo ni idea de que me pasa Amelia... - empiezo a hablar consiguiendo que mi amiga me vuelva a mirar.- Me lo he pasado genial con él esta tarde, pero desde que se ha ido no puedo preguntarme otra cosa que no sea "¿Quién es y de qué le conozco?" A partir de ahí montón de preguntas invaden mi cabeza: ¿Por qué cuando me toca siento esas descargas por todo mi cuerpo? ¿Por qué cuando está cerca siento las famosas mariposas? Debió ser alguien importante para mí y yo simplemente no le recuerdo. Me frustra, y mucho.

- Lo siento Brooke...

- No es tu culpa - susurro mientras me tumbo en la cama. - Buenas noches.

- Buenas noches.

Y estaba a punto de dormirme cuando oigo:

- Tranquila, sé que te acordarás de él tarde o temprano. Vuestra historia no puede acabar así.

Nada más escuchar eso caigo en los brazos de morfeo, como si ya pudiese dormir tranquila al haber escuchado esas palabras salir de su boca.

Vida Perfectamente ImperfectaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora