5 (26 JUL 2016)

61 1 3
                                        


5. Escribe sobre un sueño o una pesadilla que hayas tenido. Vuélvelo una historia corta.

Llevábamos horas frente a la reja.

Era una reja de hierro, tan grande como una casa, en medio de una pared que parecía infinita y llena de musgo y enredaderas, algunas se habían extendido hacia la reja, buscando camino entre los barrotes, lo que le daba un aspecto misterioso.

La puerta se abría una sola vez cada dos días, o eso es lo que había escuchado. Una veintena de autos estaba estacionada en el pasto frente a la reja, por lo que el lugar parecía un campamento improvisado. Algunas personas se mantenían dentro de sus autos, otras en el pasto, otras armaban picnics y algunos previsores habían montado casas de campaña. Parejas, familias o viajeros solos, todos esperábamos que se abriera y por fin nos dejaran entrar a lo que hubiera del otro lado.

Yo estaba aburrida, iba con mi mamá y una niña pequeña y para evitarlas un rato me había subido al techo del coche, que era grande y gris, mientras ellas se habían ido a buscar un baño.

-¿Te llevo al otro lado por un atajo, mija?- escucho junto a mi, y al voltear encuentro a una mujer bajita, usando un suéter que me parece totalmente fuera de lugar con el solazo que está haciendo.

La miro por unos segundos, pensando que hablar con extraños era una estupidez, seguirlos era una mega estupidez, pero termino decidiendo que ser mega estúpida seguro es más interesante que estar mega aburrida.

Me bajo del coche, escribo una nota y sigo a la mujer. Subimos a un auto rojo, viejo, descapotable, y recorremos la carretera por un tiempo indefinido hasta que alcanzo a ver casas. Empiezo a preocuparme, había sido muy muy muy estúpida. ¿A dónde me llevaba?

-Espérame tantito, mija. Tengo que pasar por algo antes y te llevo.- me dice.

Miro a mi alrededor pensando como podría escapar, pero decido ver como avanzan las cosas, a fin de cuentas la mujer no se ve muy fuerte como para inmovilizarme... a menos que traiga una pistola o algo así.

Las casas aumentan hasta que estamos en medio de un pueblo, todo se ve un tanto viejo, sin edificios. Y finalmente el auto se detiene enfrente de una casa con un letrero de pizzería, me asomo y veo mesas y sillas.

Resultaba un buen momento para huír pero la curiosidad me gana, entro con la mujer que cruza las mesas vacías hasta el mostrados donde un hombre con delantal la recibe con alegría y comienzan a hablar sobre ingredientes de pizzas.

"Así que eso era" pienso y pregunto donde podría usar un baño.

A punto de salir, escucho que la conversación cambió.

-Está buena la güerita, te luciste.

-Ya ves, a veces las de la reja no están rascuaches.

Obviamente hablaban de mi. Ya no podía postergar más le momento de huír y ahora no tenía idea de dónde estaba ni hacia dónde correr. Miro a mi alrededor y veo una ventana, a primera vista me pareció que cabía y me subo al escusado para saltar desde ahí.

Y sí, es suficientemente grande para pasar, pero yo soy lo suficientemente torpe para tirar una maceta y alertar sobre mi escape.

Salgo como puedo y llego a la azotea, escucho las voces que acababan de hablar sobre mi acercarse gritando que no me la iba a acabar si me agarraban y no me quedó de otra que saltar por las azoteas.

Salto, corro, esquivo, hasta que se termina la calle y no puedo seguir más que bajando las escaleras que estaban ante mi, esperando que las personas que la habitaran no fueran tan malas como las que me perseguían. Bajo las ecaleras y me encuentro en un patio a obscuras, me quedo quieta, escuchando, si había gente, un perro, algo. Pero hay tanto silencio que escucho hasta mi respiración por un momento, hasta que vuelvo a escuchar a mis perseguidores, no hablar, si no caer a la azotea sobre mi.

No hay salida, no hay ayuda... fui muy muy muy muy muy estúpida.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Y desperté. No sé si inventarle una continuación. ¿Ustedes qué opinan?

Nunca supe qué había atrás de la reja -.-

RETO 30 Días de LexellDonde viven las historias. Descúbrelo ahora