De alguna forma, llegaron a una de las habitaciones exclusivas para los clientes más beneficiados del sitio, aunque aquello no les importó mucho cuando ya se encontraban recostados sobre la cama, el mayor sobre el otro, besando su cuello tal cual le diera en gana.
- Me encanta que seas así...- murmuró entre ligeros gemidos, sus manos se posaban sobre el trasero de SeokJin, masajeando circularmente, acciones con las cuales lograba sacar varios jadeos que chocaban contra su piel.
Succionaba al mismo tiempo que lamía, pasando su lengua y labios por toda la longitud de su cuello.
SeokJin no era nada tímido en esas cuestiones cuando estaba con NamJoon, lograba parecer una persona totalmente distinta, algo que le fascinaba sin duda al moreno.
A los pocos minutos, ya estaban en totalidad expuestos uno al otro, sus cuerpos desnudos se frotaban con deseo, sus manos expertas se recorrían y sus ojos se miraban con necesidad, una que jamás habían sentido en su vida.
- Ahh...- gimió despacio al sentir uno de los largos dedos del menor en su rosada y estrecha entrada.
No sería de esta forma si utilizará aquellos juguetes sexuales que le había regalado, pero siempre se negaba a ello, diciendo que era demasiado inmoral y sucio, aunque nunca negaría la curiosidad de saber qué sentiría al probar uno de aquellos plásticos, dudaba que le dieran un placer que el opuesto le otorgaba, con tan sólo sentir su dura erección frotando la suya cada vez que este se restregaba contra su cuerpo, sentía que podía él mismísimo cielo.
Luego de deshacerse de sus vestuarios, Jin volvió a sentarse sobre el regazo de su ex pareja, aún era muy obvio que no se habían pedido volver, sin embargo estaba más que claro que luego de esa esas caricias, de que sus cuerpos volvieran a fundirse en movimientos suaves y a la vez bruscos, decía más que mil palabras, nada sería lo mismo, ambos pensarían las cosas con más calma, se darían una oportunidad más y tratarían de entender al otro.
~
Al sentir al mayor un poco más dilatado, quiso probar aquello que siempre se había negado a hacer por falta de experiencias o más bien por que el ahora rubio siempre se lo negaba.
- Bebé...- gimió el de tez morena en un hilo de voz, el otro estaba restregando su trasero contra su miembro ya a punto de estallar del dolor, pues su erección estaba más que despierta, pudiendo a gritos ser atendida.
Algo, que SeokJin seguramente había comprendido a la perfección, pues elevó su trasero y tomo con su diestra el miembro de su acompañante, palpó y golpeó su orificio con el mismo y lentamente fue adentrandolo.
Ganando un ronco gemido por parte del menor, ya que al sentir su miembro siendo atrapado por las paredes del rubio, era imposible contener sus gemidos de satisfacción, amaba la sensación de su hombría palpitar.
Y era claro que también el chico que estaba montándolo lo disfrutaba, pues al meter todo su miembro, cerro sus ojos con fuerza y apretó sus labios, sintiéndose completamente lleno, aquella extensidad era grande, no demasiado pero si para satisfacer al máximo sus sensaciones.
Poco a poco, comenzó a levantar su trasero, metiendo y sacando de forma incompleta el intruso que rodeaban sus paredes anales.
- Mgh...- soltó un fuerte gemido, cuando la velocidad de sus brinquitos aumento por reacciones de su cuerpo, ya que este le pedía mucho más, ocasionando que golpeará varias veces su próstata, haciéndole gritar de placer.
Su garganta ardía a causa de sus desgarradores gemidos; en aquella posición todo se sentía demasiado bien, se preguntaba por qué no había querido probarla antes, ya que le estaba gustando demasiado, a la par que el menor, pues este únicamente levantaba sus caderas para darle una mejor profundidad a las auto penetraciones del mayor, mientras que de igual forma gemía, pero de forma distinta, siendo que su voz era más grave, sus gemidos roncos retumbaban en los oídos del chico que le montaba, instándole a seguir.
Apretaba sus nalgas y de vez en cuando daba fuertes palmadas en ellas o rasgaba sus muslos; y aunque eso le causada dolor al mayor de los Kim, le gustaba ese dolor.
Luego de varias estocadas más, gracias a los habilidosos movimientos del mayor al levantar y bajar sus caderas, terminaron corriéndose casi a la par, soltando un grave y el otro un agudo gemido.
El exhausto rubio Jin, término sacando al menor de su interior, recostándose a su lado, dejando que este le rodeada con sus fuertes y largos brazos, hundiendo su rostro su cuello.
Ambos intentando regular su agitada respiración, luego de haber dicho las palabras más sinceras de la noche y que jamás se cansarían de musitar.
- Te amo NamJoon...-
- Te amo SeokJin...-
Y sellaron aquellas palabras con un suave y casto beso.
Ayyy fue horrible ;;
Lo siento, no tengo inspiración, o no sé, siento que quedo tan mal.</3
Espero sus comentarios y gracias por leer, quería actualizar. ♡
Las amo un montón.
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FIRE •JiKook•
Fiksi PenggemarPark Jimin, 24 años, profesor de química de la universidad Bangtan, el profesor más jodidamente apuesto que hayas podido conocer. Su personalidad es la mejor parte, pareciera que es como cualquier otro estudiante, gracioso e incluso un poco infantil...
