II.

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Me anime a hablarle, a dedicarte mi valioso tiempo,

No espere respuesta alguna, pero mis esfuerzos tuvieron éxitos.

Hablábamos de los días de lluvia y los días nublados,

Pues yo veía mucha belleza en todo lo que parecía nefasto,

Me gustaba la sinfonía de aquellas gotas de agua callendo,

Formaban charcos, de distintos moldes y lienzos,

Hablábamos,

Hasta cuanto tardaba en derretirse un helado,

Fueron momentos que pasaron lentos, pero no se detuvieron,

No nos importaba nada del pasado,

El presente se volvio de apoco sólo nuestro,

Cada palabra valía más que mil versos.

Alaridos NocturnosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora